Madrid (El Mundo, ANSA) - Apoyados en el superávit fiscal que alcanzó España en 2003 de 4.758 millones de dólares (0,6% del PBI), los candidatos a jefe de gobierno Mariano Rajoy, oficialista, y José Luis Rodríguez Zapatero, socialista, se lanzaron a promesas de variado tono que implican mayores erogaciones del fisco o menores ingresos. Ayer comenzó formalmente la campaña electoral para las elecciones del 14 de marzo con una pegatina de carteles encabezada por los respectivos candidatos.
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Las ofertas que más impacto tuvieron en los últimos días se centran en el terreno fiscal. Mariano Rajoy buscó tentar a las pymes con una reducción del Impuesto de Sociedades a las empresas que facturen anualmente menos de un millón de euros, y una escala menor para las que facturen menos de ocho millones. En conjunto, serán unas 600.000 pequeñas y medianas empresas las que se beneficien de esta reducción hipotética.
Rodríguez Zapatero pone más énfasis en aumentar el gasto social para reducir las desigualdades. El candidato socialista se comprometió a subir en la próxima legislatura 26% las pensiones más bajas, algo que según el PP significaría una erogación de ocho mil millones de euros. El socialista también promete elevar el mínimo exento en el Impuesto a la Renta Personal, mientras que Rajoy le compite en este rubro con una rebaja generalizada de la tasa por este gravamen.
«Si Zapatero puede ahora comprometerse en una mejora de las pensiones más bajas es porque las cuentas de la Seguridad Social están saneadas y porque la situación económica es buena», indicaba ayer el diario «El Mundo».
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