El juez español Baltasar Garzón ordenó este jueves el traslado del hospital a la prisión madrileña de Soto del Real del único prisionero español en Guantánamo, repatriado a España el pasado día 13, informaron fuentes judiciales.
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Hamed Abderramán Ahmed, que pasó más de dos años detenido en Guantánamo, reconoció que había ido a Afganistán para unirse a los talibanes e ingresar en una escuela coránica.
Sin embargo, negó cualquier pertenencia a la red Al Qaeda que calificó de "organización criminal", según sus abogados, o a cualquier otra organización terrorista, delito del que le acusa el juez Garzón.
Sus abogados, Javier Nart y Marcos García Montes, anunciaron que presentarán la próxima semana un recurso contra el auto de prisión emitido por el magistrado y que pedirán "responsabilidades" al gobierno estadounidense por la "barbarie descomunal y las torturas" perpetradas sobre su cliente en Guantánamo.
El juez acusa a Abderramán Ahmed de haber formado parte de una presunta célula española de Al Qaeda para ir a Afganistán, vía Irán, y después combatir como muyaidín en Chechenia, lo que finalmente no pudo hacer, ya que fue capturado durante los ataques estadounidenses contra Al Qaeda en Afganistán.
Nart comparó la situación de su cliente con la de Segundo Marey, un francés de origen español secuestrado a principios de los años 80 por los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL, escuadrones parapoliciales) tras haber sido confundido con un miembro de la organización armada vasca ETA.
Desde su llegada a España, Abderramán Ahmed, un español musulmán de 30 años, originario del enclave español de Ceuta, en el norte de Africa, estaba recluido hasta ahora en la unidad penitenciaria del hospital Gregorio Marañón de Madrid.
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