21 de marzo 2002 - 00:00

Estado de emergencia

Roma (ANSA) - El gobierno italiano proclamó ayer el estado de emergencia nacional para hacer frente a la nueva ola de inmigrantes indocumentados, en su mayoría kurdos, que desembarcaron el lunes en Sicilia, y el premier Silvio Berlusconi reiteró la necesidad de una acción europea con respecto al fenómeno de la inmigración.

«Es necesaria una acción inmediata y coordinada a nivel europeo para adoptar estrategias comunes y eficaces, sobre todo con respecto a los países de origen de los flujos migratorios clandestinos», afirmó Berlusconi en el consejo de ministros, que aprobó la declaración del estado de emergencia.

Berlusconi juzgó como «necesaria» dicha declaración así como la adopción de medidas urgentes para hacer frente desde el punto de vista organizativo a la numerosa presencia en el país de extranjeros indocumentados.

En este sentido, el gobierno nombró en su reunión un comisario extraordinario responsable de coordinar la lucha contra la inmigración ilegal y fijó una serie de iniciativas con otros países de la Unión Europea para convertir a las fronteras italianas «en la frontera de Europa», según un comunicado oficial.

Entre las iniciativas a poner en marcha se destacan la revisión del derecho de asilo, materia en la que, según denunció el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), falta en Italia una ley específica. La proclamación del estado de emergencia se produjo horas después de que fuentes del ministerio italiano de Interior asegurasen tener información sobre la llegada a Europa de unos 50.000 inmigrantes ilegales en las próximas semanas. La llegada de barcos abarrotados de inmigrantes a las costas del sur de Italia (Sicilia, Apulia y Calabria) representa un foco de tensión permanente en el país.

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