26 de mayo 2004 - 00:00

Estados Unidos desplaza a su jefe militar en Irak

El general Ricardo Sánchez, jefe de las fuerzas militares norteamericanas en Irak, será removido de su cargo, convirtiéndose en la primera víctima política del escándalo de las torturas.
El general Ricardo Sánchez, jefe de las fuerzas militares norteamericanas en Irak, será removido de su cargo, convirtiéndose en la primera víctima política del escándalo de las torturas.
Washington (Reuters, EFE, ANSA) - En un nuevo intento de recuperar apoyo interno y externo a su política para Irak, y con ello dar aire a su reelección en noviembre, George W. Bush, relevará al general Ricardo Sánchez como comandante del ejército estadounidense en Irak, dijeron ayer funcionarios del Pentágono confirmando lo anticipado por medios de prensa.

Como parte del rediseño del comando norteamericano en ese país árabe, también fue suspendida como comandante de la policía militar la general de brigada Janis Karpinski, quien estaba a cargo de las prisiones en Irak durante las vejaciones de prisioneros.

En declaraciones al diario «The Washington Post», Karpinski calificó su suspensión como una «injusticia» y dijo que el ejército «trata de que se vea que todos los oficiales que estuvieron en Abu Ghraib fueron suspendidos».

«Acciones como ésta me confirman que soy un chivo expiatorio, y que se usará a la Brigada 800 (que lideraba) como la unidad responsable de los abusos», afirmó a la cadena de televisión MSNBC.

Siete soldados estadounidenses han sido acusados formalmente de haber maltratado física, moral y sexualmente a prisioneros en la cárcel de Abu Ghraib, en un escándalo que ha enfurecido al mundo árabe y ha perjudicado los esfuerzos de Estados Unidos en la nación árabe antes del traspaso de soberanía el 30 de junio a un gobierno interino iraquí.

• Candidatos

El general George Casey, subcomandante del estado mayor del ejército, se perfila como el principal candidato para sustituir a Sánchez en Bagdad antes de julio, según funcionarios de alto rango del Pentágono que pidieron no ser identificados.

«No se ha llegado a una decisión final sobre el reemplazo, pero el general Casey es uno de los principales candidatos», dijo uno de los funcionarios.

«Esto no tiene nada que ver con Abu Ghraib»,
expresó otro funcionario intentando una tarea de convencimiento de destino muy arduo. «El secretario (de Defensa, Donald Rumsfeld) está consciente de cómo se percibirá (como castigo). Pero, simplemente, esto no es así».

«Rick Sánchez ha hecho un trabajo estupendo. Ha estado allí por mucho tiempo. Su hoja de servicio ha sido ejemplar», dijo Bush en respuesta a preguntas de reporteros en la Casa Blanca. Sin embargo,
Loren Thompson, analista de Defensa del Instituto Lexington y quien tiene contactos cercanos con el Pentágono, expresó: «Habría que ser muy inocente para creer que los problemas por los maltratos contra detenidos en Irak no han influido en esta decisión».

• Acusaciones

Sánchez testificó la semana pasada ante una comisión del Senado que investiga el escándalode las torturas y asumiósu responsabilidad por los maltratos dados a los prisioneros, porque sucedieron durante su período como comandante de las fuerzas estadounidenses en Irak.

Sin embargo, dijo que no supo de inmediato sobre las vejaciones y que en cuanto se enteró se apresuró a investigar los hechos. Sin embargo, en los últimos días surgieron acusaciones, negadas por el Pentágono, según las cuales Sánchez presenció interrogatorios abusivos.

Según los funcionarios citados, Sánchez -de origen mexicano-podría ser nombrado tras su relevo en Irak como comandante del comando sur del ejército norteamericano en Miami. Pero otras fuentes aseguran no conseguirá ese puesto, que parecía tener asegurado en la estructura del Pentágono.

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