3 de diciembre 2008 - 00:00

Estados Unidos no descarta la participación de Al-Qaeda en los atentados de Bombay

La secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice.
La secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice.
La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, dejó traslucir ayer la posibilidad de que Al-Qaeda esté involucrada en los atentados que fueron cometidos por paquistaníes y dejaron 171 muertos.

"Ya sea que haya una mano directa de Al Qaeda o no, este es claramente el tipo de terrorismo del que participa Al Qaeda", señaló.

La jefa de la diplomacia estadounidense dijo que todavía era prematuro decir quién estuvo detrás de los ataques, luego de que funcionarios norteamericanos señalaran a grupos paquistaníes.

Además, urgió a Pakistán a mostrar "resolución" y cooperar "plenamente" en la investigación de los ataques de la semana pasada en Bombay.

Sin embargo, horas antes de su llegada a la India, el presidente de Pakistán anunció su rechazo a entregar a India 20 sospechosos requeridos por Nueva Delhi y dijo que los hombres serán juzgados en su país si se halla evidencia contra ellos.

Rice arribó a Nueva Delhi como parte de los esfuerzos de Estados Unidos de aliviar las tensiones regionales luego de que los ataques en Bombay volvieran a enemistar a India y Pakistán, dos potencias atómicas vecinas que libraron tres guerras desde su independencia y partición, en 1947.

"Ya dije que Pakistán necesita actuar con resolución y sentido de urgencia, y cooperar plenamente y de forma transparente. Sé que este es un momento en que realmente se requiere la cooperación entre todas las partes que tengan alguna información", dijo Rice en conferencia de prensa en la capital india.

Rice tenía previsto reunirse con el primer ministro indio, Manmohan Singh y otros funcionarios luego de su rueda de prensa.

Al menos 171 personas, entre ellos 27 extranjeros, murieron la semana pasada en la ciudad india de Bombay cuando un grupo de jóvenes islamistas atacó dos hoteles de lujo y otros siete sitios, atrincherándose con rehenes en tres de ellos durante tres días.

La cifra de muertos fue rebajada ayer de 172 a 171 luego de que autoridades se dieran cuenta que habían contado dos veces a una de las víctimas, informó la agencia de noticias DPA.

Al menos 288 personas resultaron heridas en los ataques, que comenzaron el miércoles y terminaron el sábado con la muerte del último atacante atrincherado con rehenes en el hotel Taj Mahal.

La policía india dijo que el único atacante que quedó con vida, Ajmal Qasab, confesó que el grupo comando fue entrenado en Pakistán por la organización islamista Lashkar-e-Taiba, que fue proscripta por el gobierno paquistaní bajo presión de Washington.

Qasab dijo que él y los otros nueve hombres que participaron de los ataques salieron del puerto paquistaní de Karachi en una embarcación de Lashkar. Luego secuestraron un barco indio en el que llegaron a Bombay.

El gobierno indio, acusado de serias fallas de seguridad e inteligencia, exigió a Pakistán medidas contra los responsables y le entregó una lista con 20 sospechosos de "terrorismo" que se cree viven en el país para que se los entregue.

El presidente paquistaní, Asif Zardari, se manifestó el martes dispuesto a "examinar toda posibilidad de cualquier prueba" contra los sospechosos requeridos por India, pero insistió en que éstos deberán enfrentar las leyes de Pakistán.

"Al momento, esos son sólo nombres de individuos...sin ninguna prueba ni investigación. Si tuviéramos las pruebas, los juzgaríamos en nuestras cortes y nuestro país y los sentenciaríamos", dijo Zardari en una entrevista con el canal CNN.

Dejá tu comentario

Te puede interesar