17 de junio 2004 - 00:00

Ex funcionarios repudian a Bush

Washington (EFE, AFP, Reuters) - Un grupo de 27 importantes ex embajadores y jefes militares estadounidenses hizo un llamamiento ayer en favor del cambio y en contra del «desastre político y moral» del gobierno del presidente George W. Bush en política exterior y defensa.

En una declaración con-junta, el llamado grupo de Diplomáticos y Comandantes Militares por el Cambio acusa al gobierno de Bush de aislar internacionalmente al país; poner en peligro su seguridad; mantener una posición dominante, arrogante y autócrata, y actuar por ideología más que por razones fundadas.

«Es hora del cambio», se-ñala la declaración, suscripta por oficiales militares y diplomáticos de anteriores gobiernos republicanos y demócratas que ejercieron cargos de responsabilidad en todo el mundo, incluidos países como Israel, la anti-gua Unión Soviética y Arabia Saudita.

La ex secretaria de Estado adjunta para Inteligencia e Investigación Phyllis Oakley presentó en rueda de prensa la campaña nacional emprendida por el grupo para pedir a los ciudadanos que castiguen en las urnas a un gobierno «cegado por la ideología y una indiferencia insensible a la realidad del mundo». Nunca antes, añadió, «sentimos la necesidad de un gran cambio en la dirección de nuestra política exterior» y de la importancia de que haya un nuevo equipo de gobierno que intente reparar los daños causados en la imagen de EE.UU. en todo el mundo.

La campaña no tiene un cariz político y, por lo tanto, tampoco está dirigida a captar votos para el candidato demócrata a las elecciones del próximo noviembre, John Kerry, se aclaró.

«No creemos que el cambio necesite mencionar nombres. No pensamos en cambio de personas sino de administración», precisó Bill Harrop, embajador en Israel con George Bush padre.

Las razones son más que suficientes, según los anti-guos altos funcionarios, especialmente críticos con la guerra de Irak, justificada «por la manipulación de informaciones secretas poco claras y por una cínica campaña para persuadir al público de que
Saddam Hussein estaba vinculado con Al-Qaeda y con los atentados del 11 de setiembre» (ver aparte), precisan en su declaración.

El embajador en Arabia Saudita durante la primera Guerra del Golfo,
Chas Freeman, criticó la «indiferencia» del gobierno ante los organismos multilaterales como la ONU, así como la relación actual entre EE.UU. y el mundo árabe, y dijo que muchos estarán «muy avergonzados de este período de nuestra historia».

Sus reproches se extendieron al ámbito de los derechos humanos y los abusos a prisioneros iraquíes en la prisión de Abu Ghraib, a los que definió como «uno de los mayores desastres» del gobierno.

En términos similares se expresó el ex jefe del estado mayor de la fuerza aérea
Merril McPeak al afirmar que lo que está pasando en Irak es un «desastre terrible» y que lo que ha hecho el gobierno es crear enemigos y dañar la reputación del país.

Dejá tu comentario

Te puede interesar