1 de febrero 2002 - 00:00

Extremistas de Filipinas atacaron a norteamericanos

Manifestantes de izquierda que se oponen a la presencia militar de EEUU en Filipinas protagonizaron violentos enfrentamientos con la policía.
Manifestantes de izquierda que se oponen a la presencia militar de EEUU en Filipinas protagonizaron violentos enfrentamientos con la policía.
Washington y Manila (AFP, Reuters, ANSA, DPA) - Mientras George W. Bush volvió a atizar la polémica internacional al reiterar que Irán, Irak y Corea del Norte podrían estar entre los próximos objetivos militares estadounidenses, un avión de las fuerzas especiales de los EE.UU. en Filipinas recibió disparos cuando realizaba maniobras de entrenamiento para combatir al grupo terrorista local Abu Sayyaf.

Los daños sobre el avión M-C-130-H mientras realizaba un vuelo de baja altura en una zona montañosa fueron leves y no hubo heridos, pero puede marcar una rápida inflexión para los planes de los EE.UU. en Filipinas que, en principio, estaban destinados a entrenar a las fuerzas locales para combatir el terrorismo, pero que podrían pasar a una acción de otra escala.

Filipinas y los Estados Unidos iniciaron ayer ejercicios militares conjuntos en el primer gran despliegue más allá de las fronteras de Afganistán en el marco de la ofensiva antiterrorista. El grupo musulmán Abu Sayyaf protagonizó diversos atentados y acciones violentas en los últimos años, entre ellos, el secuestro de turistas occidentales y locales, y los EE.UU. consideran que tiene serias vinculaciones con Al-Qaeda.

«Estamos aquí para aumentar la capacidad de las fuerzas armadas de ambos países y ayudar a eliminar la plaga de Abu Sayyaf», dijo el embajador estadounidense, Robert Fitts, al dejar inauguradas las maniobras que en una primera etapa involucran a 160 de los 650 efectivos desplegados en Filipinas.

En tanto, confirmando lo expresado en el discurso sobre el Estado de la Unión dirigido el martes pasado ante el Congreso estadounidense, Bush advirtió a Irak, Irán y Corea del Norte que «mejor pongan sus cosas en orden» o enfrentarán las consecuencias.
«Si usted es una de esas naciones que desarrollan armas de exterminio masivo y planea asociarse con un grupo terrorista o está ahora patrocinando el terrorismo, también está en nuestra lista de vigilancia, y la Justicia recaerá sobre ustedes», dijo Bush.

En el mismo sentido, la consejera de Seguridad Interior, Condoleezza Rice, calificó a Corea del Norte como «el Estado número uno en el mercado de misiles balísticos». La funcionaria reclamó «una respuesta seria de Pyongyang».

• Tono bajo

A pesar de la contundencia de las palabras de la administración Bush, el vocero Ari Fleischer matizó que no deben ser valoradas como que «hay inminentes acciones militares».

La sólida coalición que logró Bush para los ataques contra los talibanes y Al-Qaeda de parte de casi todo el mundo, tanto de sus aliados tradicionales como de algunos antiguos enemigos, no parece reproducirse ante una eventual ampliación de la guerra «más allá de Afganistán», como dijo el presidente estadounidense.


Numerosos políticos laboristas, el partido del primer ministro Tony Blair, dijeron que la retórica de línea dura de Bush no encaja con el enfoque cauteloso mantenido por Londres hacia Teherán y Pyongyang. En setiembre, el canciller británico Jack Straw realizó una histórica visita a Irán en la que se acercaron posiciones. El miércoles, en tanto, Francia ya había reclamado a Washington moderación en sus advertencias.

«China no está a favor de la utilización de semejantes términos en las relaciones internacionales, que minan la atmósfera para buscar una solución», indicó por su parte el vocero de Asuntos Exteriores,
Kong Quan. «Los países deben ser tratados con igualdad», reafirmó el vocero.

En el mundo árabe y musulmán, la reacción fue directamente de indignación. El presidente de Irán, el moderado
Mohammed Jatami, calificó las palabras de Bush como «intervencionistas, belicosas, repeticiones de propaganda pasada y sobre todo, insultantes». Más ácida fue la reacción del líder supremo iraní, Ali Jamenei, para quien Bush es el «demonio supremo».

Mientras, el vicepresidente iraquí,
Taha Yasin Ramadan, estimó que «las mayores fuentes de maldad son de los Estados Unidos y de la entidad sionista (Israel), dijo el vice mandatario.

Dejá tu comentario

Te puede interesar