Nazran, Rusia (EFE, DPA, Reuters) - Los separatistas chechenos extendieron ayer las llamas de la guerra contra el ejército ruso a la vecina Ingushetia con una audaz incursión propiciada, según Moscú, por «ciertas fuerzas» de la Georgia ex soviética.
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Según fuentes de ambos bandos se trató del peor enfrentamiento en años entre chechenos y rusos. Más de cien combatientes islámicos y soldados federales rusos perecieron durante la jornada, después de que entre 150 y 300 guerrilleros asaltaran en la mañana el poblado ingush de Galashki, a unos 15 kilómetros de Chechenia.
El recrudecimiento de las hostilidades acerca el fantasma de una campaña militar rusa contra la ex república soviética de Georgia, a la que Moscú acusa de connivencia con los separatistas chechenos. Aunque el Kremlin busca enmarcar esa posible acción en la guerra internacional contra el terrorismo, EE.UU. ya ha expresado su abierta oposición.
• Despliegue
En los choques de ayer, el ejército ruso empleó aviación, artillería, tropas acorazadas, unidades de paracaidistas y fuerzas especiales para cercar y perseguir a los guerrilleros cuando, tras horas de combates, se disiparon y retrocedieron hacia Chechenia. Durante el combate los rebeldes abatieron un helicóptero artillado MI-24, cuyos tres tripulantes murieron, y siete carros blindados rusos.
En tanto, el gobierno de Tony Blair expresó ayer su «grave preocupación» por la muerte de un camarógrafo británico, Roderick John Scott, en un enfrentamiento entre tropas federales y rebeldes.
En declaraciones a la prensa, el canciller británico Jack Straw afirmó que representantes de la Embajada del Reino Unido en Moscú se encuentran en contacto con las autoridades rusas para confirmar la noticia.
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