Francia: Sarkozy toma la ofensiva en el séptimo día de huelga
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Las manifestaciones se tornaron violentas esta semana luego de meses de marchas y protestas mayormente pacíficas.
"Sinceramente apelo al sentido de responsabilidad de la gente, en particular de los que piensan que es divertido bloquear cosas y destruirlas", dijo Lagarde. "Es serio para nuestro país porque Francia está perdiendo una posibilidad de salir de la crisis en mejores condiciones que otros", agregó.
El Gobierno de centroderecha se ha mantenido firme ante la ola de protestas y huelgas iniciada el pasado verano boreal.
Pero la prueba más seria a su resolución han sido las huelgas que comenzaron el martes pasado en las 12 refinerías del país y los disturbios esta semana en el marco de las manifestaciones en Lyon y un suburbio del oeste de Paris.
El presidente Sarkozy dijo previamente que no dejará que se paralice el país por protestas contra una reforma que busca elevar la edad de retiro de 60 a 62 años.
"Si este desorden no termina rápidamente, el intento de paralizar el país podría tener consecuencias para los empleos al interrumpir el funcionamiento normal de la economía", dijo el presidente durante una reunión de gabinete en comentarios difundidos por su despacho.
Con una votación en el Senado prevista esta la semana, los sindicatos trataban de aumentar la presión sobre sectores cruciales de la economía con un nuevo día de huelgas en refinerías, paralizaciones de los camioneros en las principales rutas y movilizaciones en los aeropuertos regionales.
La ola de protestas se ha convertido en el mayor y más persistente desafío a las medidas de austeridad y reformas económicas que se están adoptando a lo largo de Europa.
El martes al menos un millón de personas participó en marchas, aunque los sindicatos aseguran que la cifra llegó a 3,5 millones.
Apoyados por una mayoría de los votantes, los sindicatos están tratando de obligar a Sarkozy -cuyos índices de aprobación están cerca de mínimos históricos a 18 meses de una elección presidencial- a retroceder en la que se considera la reforma clave de su presidencia.
La policía liberó el acceso a 21 depósitos de petróleo desde el viernes, aunque el miércoles se volvió a formar una barricada en Donges.
Las protestas interrumpieron las operaciones en dos de las tres terminales de gas natural licuado (GNL). La compañía estatal EDF dijo que no había un riesgo inmediato de desabastecimiento de GNL.
"Estamos dispuestos a seguir parando todos los días e ir hasta las últimas consecuencias", dijo un representante del sindicato CGT cerca de Marsella.



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