3 de noviembre 2010 - 10:22

Futuro sombrío para el programa de Obama

El movimiento utlraconservador Tea Party fue decisivo para la victoria de los republicanos.
El movimiento utlraconservador Tea Party fue decisivo para la victoria de los republicanos.
Luego de una arrolladora victoria republicana - que Estados Unidos no tenía desde el año 1948- todos los ojos están puestos en el gobierno de Barack Obama, que en este momentos decide la estrategia a seguir en los próximos dos años, mientras el Partido Republicano ha prometido recortar mucho de los logros demócratas (incluyendo la reforma del sistema de salud), y luchar contra el déficit presupuestario y el "estado grande".

Los votantes enojados pudieron ser oídos ayer, luego de que una inmensa concurrencia sensibilizada por el miedo a una economía en retroceso y una alta tasa de desempleo ayudara a expresar su fuerte oposición al programa de Obama.

Si los analistas políticos están en lo correcto, un nuevo mapa político podría representar un ataque total al temario legislativo de Obama, y empantanar su gobierno con citaciones judiciales e investigaciones.

Es más, luego de una fuerte victoria republicana en estados decisivos como Ohio, Florida y Pensilvania, la campaña para la reelección de Obama se dirige hacia un turbio desenlace.

Los demócratas y los republicanos también deberán tomar una importantísima decisión. En el caso del primer grupo, sus miembros tendrán que encontrar un punto en común con los republicanos o seguir creyendo que éstos tienen poco interés en comprometerse.

Mientras tanto, los republicanos parecen debatirse entre tomar una posición más humilde y trabajar con Obama o continuar con su política, que les ha valido el sobrenombre del "partido del no".

En una conferencia transmitida en vivo y en directo desde la Casa Blanca, Barack Obama se mostró conciliador y dijo estar abierto a sugerencias y "buenas ideas" por parte de ambas facciones, y admitió en términos personales la responsabilidad respecto a la pobre recuperación de la economía norteamericana.

"¿Es posible que los demócratas y republicanos se sienten a dialogar y propongan un conjunto de ideas que hagan avanzar a nuestra economía? Yo confío en que podemos hacerlo," expresó el presidente norteamericano.

"Queremos focalizarnos en la generación de empleo y en la economía para poder garantizar un futuro para nuestros hijos y nietos," agregó Obama.

También dijo que los votantes norteamericanos no llevan consigo una ideología política fija y están de acuerdo o discrepan con ambos partidos en diferentes temas.

En relación a la idea republicana de revocar la ley de reforma sanitaria propuesta por Obama, éste último dijo que esta anulación acarrearía "una mala interpretación de la elección", ya que los votantes no quieren que los políticos vuelvan a tratar discusiones anteriores, sino que esperan que éstos se concentren en los temas más urgentes.

El electorado decidió castigar a los demócratas, quienes en el año 2006 se convirtieron en mayoría en ambas Cámaras. Además contribuyeron a inclinar la balanza a favor de los republicanos, que lograron alcanzar al menos 60 bancas en una victoria sorpresiva que superó a la denominada "Revolución Republicana" del año 1994, cuando obtuvieron 52 bancas durante la presidencia de Bill Clinton.

Desde el año 1948 que los republicanos no obtenían una victoria tan arrolladora como ésta.

El Partido Demócrata también superó al Partido Demócrata por seis bancas, aunque no obtuvo la cantidad de escaños necesarios para convertirse en mayoría.

Sin embargo, los republicanos deberían ser cuidadosos en los pasos a seguir en los próximos dos años, ya que a pesar del nuevo ímpetu del partido, una nueva encuesta Rasmussen de alcance nacional ha mostrado que la mayoría de los votantes esperan sentirse desilusionados con la gestión republicana para el momento en que se realice la elección presidencial de 2012.

De acuerdo a la encuesta, el 59% de los votantes considera que es "algo probable" que esto último suceda, mientras un 38% sostiene que es "muy probable".

Esta opinión, que aparentemente contradice los resultados recogidos en la elección del día de ayer, es un indicio más que indica que la mayoría de los votantes norteamericanos se mueven en la oscuridad, vacilantes respecto al futuro económico; y es también una prueba de que sin importar cuál fue el resultado de ayer, un gran porcentaje de la población todavía cree que el Congreso no funciona.

Traducción: Jimena Gibert

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