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15 de febrero 2008 - 00:00

Globovisión o Globo-oposición

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Guillermo Zuloaga
Caracas - El que sí conoce de audiencias es Guillermo Zuloaga, directivo y principal accionista de Globovisión, canal de televisión independiente y el más opositor al gobierno. Dirige su estación de TV desde su fundación, hace 13 años. En los últimos días, una guardia permanente de manifestantes se agolpa frente a las puertas de los estudios del canal. Son simpatizantes del oficialismo, convocados por legisladores hiperchavistas que procuran anotarse algunos puntos más con el Presidente. Dentro del canal de TV, el clima es otro. Tranquilo, sereno. Como Zuloaga, quien no se anda con vueltas. «El gobierno se equivoca en esto de premiar con caudales de publicidad oficial a los medios que le son favorables», dice. «¿Sabes cuándo tuvimos el índice más alto de audiencia?», pregunta. «Durante el 2D, con la votación por el referendo: todos confiaban en nosotros y no en los canales oficiales». (Esta historia, en versión vernácula, ya es conocida por los argentinos.)

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Analistas políticos y gente vinculada a los medios coinciden en que, a falta de partidos políticos de peso, Globovisión es hoy la única oposición que se ha puesto enfrente del gobierno de Chávez (sí, dirán que se incurre en una tautología, pero la imagen describe bien lo que está ocurriendo). El director de Globovisión da como ejemplo este único dato: «Por las demandas que nos interpone el gobierno, nuestro costo legal anual es superior al costo total de ingeniería para transmisión». Aun así, los números de la empresa cierran. Ayudan programas de sostenido éxito, como «Aló Ciudadano», contrapartida del presidencial, aunque éste sale al aire todas las tardes de lunes a viernes. El gobierno de Venezuela cuenta con una enorme variedad de medios «oficiales» a su entera disposición: 7 canales de TV (VTV, Vive TV, Asamblea Nacional TV, Avila TV, Telesur, TVes y Atel), dos circuitos de radio con 8 emisoras, una agencia de noticias oficial (ABN), además de Venpres. En cuanto a los canales de TV privados, además de Globovisión están Televen, La Tele, Meridiano, Venevision (de la familia Cisneros, pero ahora con una línea editorial pro Chávez, tanto, que se levantaron los programas de opinión política) y el informativo Canal i.

«Por algo el gobierno no ha dado nuevos permisos para canales de TV», dice Guillermo Zuloaga. «Es extraño», continúa, «que de los 40 transmisores que tenía Radio Caracas TV antes de su cierre, ninguno de esos equipos haya aparecido en plaza». En estos días, se especula con que los transmisores confiscados podrían servir de piedra basal para un nuevo canal de TV que sí hiciera de contrapeso al opositor de Zuloaga.

Son varios también los exclusivamente electrónicos. Desde «Analítica» -el diario electrónico y «think-tank» fundado por Emilio Figueredo hace más de una década-, o «Veneconomía» -el más serio para temas financieros-, hasta «Aporrea» -afín al gobierno- o «Noticias 24», semanario de actualidad por Internet.

La cantidad de órganos de prensa escrita, entre diarios y periódicos, enmaraña los frentes de los quioscos de Caracas. Desde los tradicionales «El Universal» (enfrentado con el gobierno) y «El Nacional», hasta los chavistas «VEA» y «Ultimas Noticias», pasando por «Diario 2001», «El Nuevo País», «Tal Cual», los semanarios «La Hojilla» (hiperchavista) y «Correo del Ávila», «La Razón», «Quinto Día», «La Voz» o el diario económico «Reporte». Todos opinan y discrepan. Entre ellos o con su adversario, estén en la oposición o en el oficialismo.

Los medios de comunicación en Venezuela rebasan de información los días domingo por la noche y durante toda la jornada de los lunes y los martes. Como ya fuera mencionado en alguna otra nota, es el chavísimo «Aló Presidente» el que marca la agenda. Después de la maratónica grabación presidencial, los temas se potencian, se exageran o se enrostran a la prensa adversaria. La efervescencia baja a partir de los miércoles y son los propios medios, y no el Presidente, los que definen sus temarios. Mientras tanto, aquellos periodistas venezolanos que realmente conocen lo que está pasando, buscan comunicar el enorme caudal de data que genera la cambiante realidad venezolana, como viene ocurriendo en las últimas semanas. Buena parte de esa información más los testimonios de una enviada especial es lo que este diario quiso volcar en esta serie especial sobre Venezuela.

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