Los Pozos, Colombia (EFE, AFP) - Las negociaciones entre el gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC llegaron a buen término, según anunció anoche el portavoz de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Andrés París. Tras las urgentes reuniones que se llevaron a cabo durante toda la semana en torno a la Mesa Nacional de Diálogo y Negociaciones, el plan de paz seguiría vigente, con un probable cese del fuego y un cronograma que contempla los puntos conflictivos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Los puntos finales del acuerdo estaban siendo revisados anoche por los demás miembros de la Mesa. Tras más de diez horas de reunión en la localidad de Los Pozos, dentro de la denominada zona neutral, el presidente Andrés Pastrana y el principal portavoz de las FARC, Raúl Reyes, dialogaron por teléfono confirmando los términos del acuerdo preliminar.
Pastrana se mantuvo durante toda la jornada en el Palacio de Nariño en Bogotá, desde donde monitoreaba lo que ocurría en Los Pozos. Las partes establecieron un esquema preciso para evitar una escalada del conflicto interno y posiblemente el inicio del alto el fuego y el cese de hostilidades. Habrían acordado la no utilización de minas personales y no realizar secuestros masivos. De la reunión participaron también los diez embajadores de los países amigos y representantes de las Naciones Unidas y de la Iglesia Católica.
Desde mediados de la semana pasada se sucedieron febriles encuentros entre los negociadores, que tenían como plazo último ayer, según lo dispuesto por Pastrana. El errático proceso de paz había ingresado en lo que parecía una crisis terminal el fin de semana anterior, cuando miles de efectivos militares colombianos se aprestaban a ingresar a la zona neutral de 42.000 kilómetros cuadrados para un combate sangriento con las FARC (17.000 efectivos) y sólo a cuatro horas y media de que venciera el ultimátum, se logró prorrogar el plazo una semana. Durante toda la jornada de ayer se mantuvo un tono cordial y las declaraciones de las partes en conflicto eran contemporizadoras. Por la mañana, Reyes había prenunciado que había importantes acuerdos y el Alto Comisionado para la Paz, Camilo Gómez, calificó el ambiente como «esperanzador».
Sin embargo, los combates continuaron durante la jornada. En dos emboscadas de las FARC en la zona de los Farallones de Cali, murieron 15 efectivos del ejército y 14 de la guerrilla. El primer hecho ocurrió cuando un comando guerrillero atacó un batallón militar en Pichindé, con once militares muertos. Hora y media más tarde, detonó una bomba puesta al paso de un camión militar mató a cuatro de sus ocupantes.
Dejá tu comentario