Londres (ANSA, AFP, DPA) - El gobierno británico está preparado para utilizar armamento nuclear contra países como Irak, Irán, Libia y Corea del Norte, en caso de recibir un ataque con propósitos de destrucción masiva. Esa posibilidad fue admitida por el ministro de Defensa, Geoff Hoon, en una sesión de la Cámara baja, en la que solicitó un incremento del presupuesto militar para «convencer a algunos países de abandonar sus armas químicas».
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«La posibilidad de que grupos terroristas se hagan con armas de destrucción masiva es una causa de mucha ansiedad para el Reino Unido, por lo que tendremos que prepararnos muy seriamente», dijo Hoon. «Algunos de estos países podrían convencerse de abandonar sus armas químicas, si el Reino Unido los amenaza con sus propias armas nucleares, además de estar dispuesto a utilizarlas en circunstancias apropiadas», y agregó que el iraquí Saddam Hussein demostró en el pasado que no dudaría en utilizar armas químicas contra su propio pueblo. El funcionario alertó que «en los próximos años» el Reino Unido puede ser blanco de ataques por parte de Irak o Libia.
Hoon demandó a los legisladores un aumento de 1.000 millones de dólares para comprar armamento sofisticado, que se sumarían a los 22.000 millones gastados en 2001. La sesión parlamentaria fue acalorada por las resistencias que despierta la participación británica en la guerra antiterrorista emprendida por EE.UU. entre los propios legisladores laboristas que pertenecen al mismo partido que el primer ministro Tony Blair. El ministro Hoon respondió críticas pronunciadas desde todas las bancadas por el lanzamiento de la Operación Jacana, que incluye el envío de 1.700 Royal Marines a Afganistán, en el mayor desplazamiento de hombres desde 1991.
Especificó que Corea del Norte es el que más cerca está de desarrollar proyectos misilísticos, y remarcó que Libia posee una gran vocación para acceder a esas armas.
En tanto, en el escenario de la guerra, un equipo perteneciente a un soldado estadounidense muerto en Somalia en 1993, fue encontrado en una gruta en el este de Afganistán. Se trata de un dispositivo GPS que perteneció al sargento Gary Gordon, un «ranger», que participó del operativo de rescate a bordo de un Black Hawk de otros soldados estadounidenses en Mogadiscio que se recuerda como el gran fracaso militar norteamericano en los '90.
«El objeto que hallamos en Afganistán vincula a Al-Qaeda con el combate de Soma-lia», sostuvo el general John Rosa, vocero del Pentágono.
Sobre el paradero de Osama bin Laden, el diario «The Washington Post» reveló que los servicios secretos militares estadounidenses evalúan que se encuentra herido en un brazo, y se encuentra cerca de su segundo en Al-Qaeda, el cirujano egipcio Ayman al Zawahiri.
Por otra parte, en una contraofensiva dialéctica, el jefe de gobierno iraquí Saddam Hussein pidió a Estados Unidos que elimine sus armas de destrucción masiva. «Es el primero que tiene que hacerlo antes de pedirles a otros que lo hagan», sostuvo.