Gran Bretaña mejorará sus ferrocarriles
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El presidente del SRA, Richard Bowker, dijo hoy que la satisfacción de los usuarios de trenes se encuentra en su peor momento y que ha llegado la hora de hacer algo al respecto.
"Este plan estratégico marca un límite. Se ha llegado al punto en que hay que empezar un camino para conseguir un sistema ferroviario adecuado para el siglo XXI y del que podamos estar realmente orgullosos", añadió Bowker.
"El mensaje claro de este plan es que las perspectivas para los ferrocarriles del Reino Unido están mejor que nunca", agregó.
Esta industria necesita brindar seguridad y puntualidad en los trenes y entrenar y motivar al personal del sector.
Mientras, el presidente del Consejo Ferroviario de Pasajeros, Stewart Francis, dijo hoy que este plan es la primera luz de esperanza para el sector después de años de promesas frustradas.
Pese a todo, la misma SRA admitió que algunos proyectos no podrán cumplirse para dentro de los diez próximos años, como completar los nuevos servicios de trenes hacia el aeropuerto londinense de Heathrow y a los de Edimburgo y Glasgow (en Escocia).
También el primer ministro británico, Tony Blair, dijo ayer que no todo se podrá alcanzar en diez años, pero reconoció que los electores le juzgarán en los próximos comicios, previstos para el 2005, si no se mejora el transporte público.
El ministro británico de Transporte, Stephen Byers, tiene previsto hacer esta tarde una declaración en la Cámara de los Comunes del Parlamento sobre el plan conocido hoy.
La semana pasada, Byers fue centro de las críticas por las huelgas que afectaron a los trenes de cercanías del sureste de Inglaterra y que causó serios problemas para los pasajeros que usan ese medio de transporte para acudir a sus puestos de trabajo.
Los británicos que trabajan en Londres pero viven en condados del sureste de Inglaterra dependen todos los días del tren, ya que tratar de viajar en automóvil hasta la capital británica puede suponer hasta dos horas de viaje desde las afueras debido a la gran congestión de tráfico en las autopistas.
A esto hay que añadir el hecho de que los aparcamientos en Londres son sumamente caros pues dejar el coche en uno de ellos puede costar unas 32 libras (unos 51 euros) al día.



