Caracas (AFP, ANSA, DPA) - Las tensiones políticas se agudizaron ayer en Venezuela, luego de que se diera a conocer que probablemente hoy esté listo el veredicto que se augura decisorio, del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), sobre si enjuicia a cuatro ex jefes militares acusados de golpe el 12 de abril, cuando fue removido por 47 horas del poder el presidente Hugo Chávez.
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La situación de extrema tensión se vio agravada además luego de que familiares de un ciudadano español víctima de los disturbios del 11 de abril en Venezuela interpusieron una querella contra Chávez ante la Audiencia Nacional de España. La querella por crímenes de lesa humanidad será respaldada por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), según dio a conocer la prensa local. Antonio Gamallo, de 45 años, murió el lunes en Galicia (noroeste de España) a donde había sido llevado por sus familiares para tratamiento médico, tras recibir un balazo en la cabeza durante un tiroteo que se desató en los alrededores de una marcha opositora que dejó un saldo de 18 muertos, en el marco del golpe de Estado del pasado abril contra el presidente.
En tanto, la sesión en sala plena de los 20 magistrados del tribunal, que se pronunciará sobre una tercera ponencia elaborada por el juez Franklin Arriechi, está prevista para hoy. Al respecto, Chávez dijo que «hemos denunciado una manipulación, no somos nosotros quienes manipulamos al Tribunal Supremo: yo levanto la bandera de la independencia del poder judicial, es el árbitro, no puede estar a favor de una de las dos partes». No obstante, Chávez pidió «calma al país» y llamó a «no caer en provocaciones, no tomar acciones que pudieran dar pie a los adversarios del pueblo para tratar de echar adelante un plan de desestabilización del país.
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