5 de abril 2006 - 00:00

Gremios paran y rompen tregua con Evo Morales

La Paz (EFE, AFP) - Una huelga de 24 horas convocada por los poderosos sindicatos de choferes paralizó ayer parcialmente Bolivia y se constituyó en la primera protesta social de envergadura que afronta el gobierno de Evo Morales desde que asumió en enero.

La Confederación Sindical de Transportistas arremetió con esa medida de fuerza contra un decreto que impone a las empresas propietarias de autobuses la emisión de facturas para que paguen más tributos a partir de mayo.

La huelga rompió la luna de miel del gobierno de Morales con los sectores sociales, que parecía inquebrantable tras el triunfo con 53,7% con el que líder indígena llegó a la Presidencia.

El paro fue cumplido desde las primeras horas de ayer de forma desigual en el país, sin incidentes con la policía, aunque con abusos de los transportistas contra los colegas que no lo acataron y a quienes azotaron tras bajarlos por la fuerza de sus vehículos.

La huelga fue notoria en las ciudades de La Paz, El Alto, Oruro, Cochabamba, Potosí, Sucre y Tarija, donde los choferes bloquearon con sus vehículos las avenidas y los puntos de salida hacia las carreteras interprovinciales, además de cerrar las terminales de autobuses. En estas localidades, los transportistas no afiliados a los sindicatos dieron un servicio de emergencia que resultó insuficiente para las miles de personas que formaron filas durante horas y se trasladaron a pie por las calles.

En las localidades del oriente y del norte tropicales, como Cobija, Trinidad y Santa Cruz, el paro fue prácticamente inexistente.

La norma cuestionada prevéque los propietarios de autobuses emitan facturas y paguen los impuestos al Valor Agregado, a las Transacciones y a los Beneficios, para evitar que continúen amparados en un régimen en el que pagan ínfimas sumas, pese a tener inversiones notables.

La ministra de Gobierno, Alicia Muñoz, calificó el paro de «rotundo fracaso» porque no tuvo el alcance nacional ni la contundencia esperada por los sindicatos, aunque el portavoz de la Presidencia, Alex Contreras, sostuvo que no puede desconocerse que se han interrumpido actividades cotidianas, como las escolares.

Contreras rechazó las críticas realizadas por los dirigentes sindicales contra Morales, al que tildaron de « soberbio» por no concederles una audiencia y porque la ministra Muñoz advirtió con «mano dura» contra quienes cometan desmanes o actos violentos.

  • Insinuación

    El máximo dirigente de la Confederación de Transportistas, José Luis Cardozo, pidió al presidente boliviano «no olvidarse de que él ha asumido (el gobierno) gracias a las fuerzas sociales». Además, negó que hubiera pedido cargos en el Ejecutivo e insinuó que el gobierno pretende subir la recaudación estatal para financiar la campaña oficialista a la próxima Asamblea Constituyente.

    Por otra parte, en otro frente de conflicto para el mandatario, el juez de la Corte Suprema Carlos Rocha renunció ayer de forma irrevocable en rechazo al recorte salarios de funcionarios públicos establecido en el programa oficial de austeridad.

    Se trata de la tercera renuncia en lo que va del año en un tribunal de 12 miembros.
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