París (AFP, EFE) - Europa abandonó ayer la cautela y finalmente hizo público su fuerte disgusto por el trato dispensado a los prisioneros de guerra trasladados desde Afganistán hasta la base militar estadounidense de Guantánamo (Cuba).
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Mientras Washington los considera «combatientes ilegales» y no prisioneros de guerra, numerosos dirigentes europeos, así como organizaciones de defensa de los derechos humanos, desean que estos talibanes o presuntos miembros de Al-Qaeda se beneficien de las garantías contempladas por el Derecho Inter-nacional.
«Sea cual sea su nacionalidad y el estatuto jurídico en el que se los incluya, esperamos que estos presos se beneficien de todas las garantías reconocidas en el derecho internacional», indicaron ayer fuentes del Ministerio francés de Relaciones Exteriores.
• Algunos derechos
Al mismo tiempo, el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Joschka Fischer, pidió a Estados Unidos que trate a estos detenidos como prisioneros de guerra. Eso significaría que tendrían algunos derechos.
Mientras, el alto representante de la Unión Europea (UE) para Política Exterior, Javier Solana, afirmó que «la convención de Ginebra debe aplicarse» a los prisioneros detenidos en Guantánamo. «Mantener nuestros valores, nuestros principios y nuestro comportamiento es fundamental en la batalla definitiva contra el fanatismo y el terrorismo», declaró.
Por su parte, el gobierno británico afirmó que se opondrá a que los por lo menos tres británicos que se encuentran entre los prisioneros de Guantánamo sean condenados a muerte.
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