Lasso asumió la presidencia y recupera el poder de la derecha en Ecuador

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Al acto de posesión a cargo de la unicameral Asamblea Nacional asistieron gobernantes de varios países como el de Brasil, Jair Bolsonaro; de Colombia, Iván Duque; y de Chile, Sebastián Piñera. Por Argentina participó el canciller Felipe Solá.

El exbanquero de derecha Guillermo Lasso fue investido como presidente de Ecuador para un periodo de cuatro años por la titular de la unicameral Asamblea Nacional, Guadalupe Llori, en un acto celebrado en la sala de sesiones legislativas en Quito.

Lasso, miembro del Opus Dei y de 65 años, fue juramentado por Llori, como establece la Constitución, ante la presencia de los mandatarios de Brasil, Jair Bolsonaro; República Dominicana, Luis Abinader; y Haití, Jovenel Moise, así como del rey de España, Felipe VI, según el Congreso.

El Gobierno argentino está representado por una comitiva encabezada por el canciller Felipe Solá, quien otorgó a Lasso una carta del presidente Alberto Fernández, en la que el mandatario renovó sus "mejores deseos" para la gestión que se inicia.

Como antesala, ayer se celebró en Quito un foro iberoamericano derechista organizado por la Fundación Internacional para la Libertad (FIL), encabezada por el premio Nobel Mario Vargas Llosa y en el que participaron Lasso y sus "amigos" José María Aznar, exgobernante de España, y Andrés Pastrana, de Colombia.

En el cónclave, al que también asistió el dirigente opositor venezolano Leopoldo López, se debatió sobre los desafíos de la libertad en momentos en que el Gobierno de Colombia enfrenta un estallido social y en Chile resurge la izquierda y retroceden los partidos tradicionales antes de la redacción de una nueva Constitución.

En un mensaje grabado, Duque celebró que haya en Ecuador, con el presidente Guillermo Lasso, "a un nuevo aliado como jefe de Estado para continuar defendiendo unidos la democracia en la región".

En el balotaje del 11 de abril pasado, el exbanquero tomó revancha ante el exmandatario socialista Rafael Correa (2007-2017) al derrotar a su delfín, el economista Andrés Arauz, por 4,72 puntos.

Tras una década de inestabilidad institucional (1997-2007), en la que Ecuador tuvo siete presidentes -tres de ellos derrocados- y de la era correísta, Lasso es el primer derechista en ser electo.

Para su gestión de cuatro años promete un "Gobierno del encuentro" que buscará superar la polarización entre el correísmo y el anticorreísmo, y una encarnizada lucha contra la corrupción.

Desde que dejó el poder, Correa vive en Bélgica, de donde es su esposa, y fue condenado en 2020 en ausencia a ocho años de cárcel por corrupción.

Varios exfuncionarios de su gobierno progresista están en la cárcel también por corrupción, entre ellos su exvicepresidente Jorge Glas, quien desde 2017 cumple seis años de prisión por recibir millonarios sobornos de la constructora brasileña Odebrecht.

"No vamos a permitir impunidad. Que tengan miedo los corruptos, normal. Que tengan miedo los que abusaron de los ecuatorianos, normal", manifestó Lasso la semana pasada, al presentar a su gabinete.

Con las fuerzas dispersas y sin mayoría absoluta en el Congreso, su movimiento Creando Oportunidades (CREO) debió aliarse con sectores de centro e izquierda para lograr un frente que asumió el control del Legislativo excluyendo al correísmo.

Con el Fondo Monetario Internacional (FMI) como principal financista de Ecuador a cambio de reformas estructurales, sectores sociales se oponen a alzas tributarias y planes de privatización.

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