22 de abril 2005 - 00:00

Gutiérrez se asila en Brasil

Un efectivo ecuatoriano retira un retrato del presidente depuesto,Lucio Gutiérrez. Las fuerzas de seguridad jugaron unrol crucial en su caída.
Un efectivo ecuatoriano retira un retrato del presidente depuesto, Lucio Gutiérrez. Las fuerzas de seguridad jugaron un rol crucial en su caída.
Brasilia (ANSA, Reuters, AFP) - El presidente Luiz Inácio Lula da Silva concedió ayer asilo al ex mandatario ecuatoriano Lucio Gutiérrez, quien viajará a Brasil apenas las nuevas autoridades de ese país le otorguen -tal como se comprometieron anoche- un salvoconducto, informó la asesoría de prensa de la cancillería brasileña.

De acuerdo con las órdenes de Lula, la fuerza aérea de Brasil envió un avión militar a un estado del occidente del país, listo para «trasladar» al ex presidente ecuatoriano. La fuerza aérea informó de que el avión despegó de una base militar de Brasilia a las 13.40 hora local y quedó preparado en la ciudad de Río Branco, capital del estado de Acre, fronterizo con Perú, a la espera de la autorización para entrar en Ecuador.

Por otra parte, se informó extraoficialmente que el ex presidente Abdalá Bucaram, otro de los actores de la crisis, huyó de Ecuador.


Voceros de prensa de la Cancillería informaron que Lula ordenó al ministro de Justicia, Márcio Thomas Bastos, que conceda el asilo territorial a Gutiérrez, cuya partida a Brasil se consideraba anoche como inminente.

El miércoles por la noche el gobierno brasileño concedió a Gutiérrez el asilo diplomático, lo que permitió al ex mandatario permanecer en su embajada en Quito junto a su esposa y sus dos hijas. El asilo territorial, complementa el diplomático,es un requisito para que Gutiérrez pueda viajar a Brasil.

Durante toda la mañana, el canciller brasileño, Celso Amorim, estuvo reunido con sus colaboradores y en permanente contacto con Lula para concretar el pedido de asilo de Gutiérrez.

El problema, según estos voceros, era que Gutiérrez corrió el riesgo de ser arrestado si abandonaba la embajada, ya que existía una orden de captura de la Justicia ecuatoriana en su contra. Por ese motivo, el gobierno de Lula da Silva pidió un salvoconducto para que el ex mandatario pueda abandonar su país, lo que fue concedido anoche por el nuevo gobierno de Alfredo Palacio.

El embajador brasileño en Ecuador,
Sergio Florencio Sobrinho, dijo ayer que Gutiérrez está muy disconforme con la actitud del Congreso de su país, que facilitó la asunción de su vicepresidente, Palacio, pero agregó que aquél fue orientado para no realizar declaraciones a la prensa, una de las condiciones previstas en el asilo diplomático.

«El está muy triste. La decisión del Congreso se dio en un contexto de cuestionamientos por parte de segmentos de las fuerzas armadas. En un determinado momento se dio una ruptura. Hay varias interpretaciones sobre el alejamiento de Gutiérrez», dijo el embajador.

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