Hallaron con vida a 22 argentinos y sigue búsqueda de ingeniero y su hijo
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Agregó que algunas de esas personas "perdieron sus documentos y el dinero" que tenían, por lo que se les proporcionarán pasaportes provisionales para que puedan regresar a la Argentina, y el apoyo económico que necesiten para sus gastos.
"Los hemos auxiliado en todo sentido, le dimos dinero por una noche en tránsito y reserva para un vuelo de regreso a Buenos Aires", puntualizó García.
En tanto, el ingeniero argentino que vive en Malasia y que estaba de vacaciones en Tailandia permanecía desaparecido, junto a su bebé de un año de vida, luego del terremoto que afectó a gran parte del sudeste asiático y que dejó, según las últimas estimaciones, más de 55 mil muertos, aunque calculan que las cifras podrían trepar a más de 40 mil fallecidos y 30 mil desaparecidos.
Su esposa se encuentra internada en un hospital, donde se repone de las heridas que sufrió luego de que una inmensa ola los arrastrara.
La mujer, que mantuvo esta madrugada una breve comunicación telefónica con su madre -quien está en Buenos Aires-, dijo que estaba "muy cansada", pero confió en que se recuperará de las lesiones que padece, y aseguró que está siendo atendida por gente "con muy buena onda".
Mientras se aguardaba tener más noticias sobre los argentinos que podrían haberse visto afectados por el trágico sismo, Alejandro Barrera informó que su hermano, Juan Pablo, y la esposa de éste, Carolina, estaban de luna de miel en Tailandia y sufrieron las consecuencias del terremoto, aunque dijo que estaban bien.
"A pesar de todo, parece que están bien. Estaban pasándola bárbaro y de pronto se encontraron con una ola impresionante", dijo Barrera, quien señaló que su flamante cuñada se comunicó con él vía e-mail y le dijo que estaban bien de salud.
También trascendió que un joven de origen cordobés que vive en Nueva Zelanda estaba en esa zona junto a un amigo chileno, y también se indicó que ambos están bien.
Por ahora, el caso más preocupante es el del ingeniero argentino y su bebé, quienes en medio del desastre se separaron de la mujer del profesional.
El ingeniero es Diego Talevi, de 33 años, quien trabaja desde hace cuatro años en la filial de una empresa constructora alemana en Kuala Lumpur, Malasia.
Allí vive con su esposa, de 29 años, también argentina, y el bebé de ambos, nacido hace un año en Singapur.




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