4 de abril 2008 - 00:00

"Hay riesgo de enfrentamiento social"

Severo deterioro económico, enfrentamiento político creciente y riesgo de un grave conflicto social. Esta cruda descripción de la Bolivia de hoy trazó el presidente del Senado de ese país, Oscar Ortiz Antelo, en entrevista con Ambito Financiero. Ortiz Antelo, quien la semana pasada estuvo en la Argentina, presidió Cainco, la Cámara de Industria y Comercio del departamento de Santa Cruz, desde donde saltó a la política hace tres años en el opositor partido Podemos. A continuación, las principales definiciones de quien es en la actualidad el segundo hombre en la cadena de sucesión boliviana.

Periodista: ¿Cree que Bolivia puede escindirse en dos países?

Oscar Ortiz Antelo: Estamos en un proceso de fractura institucional. Nunca creí en el peligro de la división territorial. La gente no busca separarse, sino tener autonomía frente a la centralización, pero el gobierno que tenemos fue el primero en desconocer la misma fuente de legalidad con la cual llegó al poder. La situación hoy es que no hay un tribunal constitucional al cual acudir, hay una Asamblea Constituyente que perdió toda credibilidad y un Congreso que todavía funciona, pero que ha sido muy golpeado, porque en tres oportunidades, al no contar el gobierno con los votos suficientes, lo mandó cercar y, con golpes y dinamita, impidió el ingreso de la oposición. Esto no deja dar validez legal al proyecto (oficial) de Constitución ni, peor aún, a las leyes. A esta situación se está sumando un proceso muy acelerado de deterioro económico que, combinado con esta grave crisis política, podría ocasionar un drama social.

P.: ¿A cuánto llega la interferencia de Hugo Chávez en Bolivia?

O.O.A.: En un principio. fue grosera, con el señor Chávez yendo en persona a Bolivia y hasta llegando, como hizo una vez, a indicar cómo debía ser nuestra Constitución. El gobierno de Evo Morales recibe recursos para hacer política de corto plazo. Como de los nueve prefectos departamentales (gobernadores) hay seis que son opositores, con este dinero Morales trata de conquistar a los municipios, extendiéndoles cheques para obras, que no pasan por ningún mecanismo de control público. Y estos cheques, que reparte el presidente en persona, con el embajador de Venezuela al lado, dicen «Embajada bolivariana de Venezuela».

P.: ¿Hay militares venezolanos en Bolivia?

O.O.A.:
En noviembre de 2006, por primera vez el Congreso fue cercado, mientras se votaba una ley de tierras. En realidad, el objetivo del gobierno era que se aprobase un convenio militar con Venezuela. La votación pasó casi inadvertida, disimulada detrás de la controvertida ley de tierras. Este convenio permite que venezolanos controlen armas en territorio boliviano, pero también que sus oficiales asesoren a los nuestros en el control de conflictos sociales, que son conflictos internos. Esto fue aprobado, aunque para nosotros no tiene legalidad.

P.: ¿El gobierno forma milicias?

O.O.A.:
Viene contratando grupos de choque especializados: campesinos cocaleros o mineros, como los que cercaron la Constituyente y después el Congreso. Son entre 3.000 y 5.000, calculamos. Los mineros decidieron quiénes podían entrar a la última sesión del 28 de febrero.El que daba las señales era el diputado jefe de la bancada oficialista en la puerta del Congreso. Además, están los «ponchos rojos», una tradición en Bolivia, pero que ahora ya tienen gente que los lleva a actuar como grupos de choque. En La Paz, asimismo, comenzó un movimiento de clase media, que va a la plaza de Abaroa a protestar. Las cuatro veces que este movimiento realizó sus protestas, siempre llegaron grupos armados del MAS (Movimiento al Socialismo), de civil. No hay lucha más peligrosa que la de civiles contra civiles: es la que siembra las bases de un enfrentamiento social.

P.: ¿Podría aplazarse el referéndum autonómico del 4 de mayo?

O.O.A.: No. Es un proceso irreversible. Primero, porque las regiones siguieron los pasos legales que el gobierno nunca siguió: son referéndums convocados sobre la base de la recolección de firmas y la posterior certificación de éstas por parte de las Cortes departamentales.

P.: ¿Cómo es la línea sucesoria en caso de que Morales dejase el gobierno?

O.O.A.: Asumiría el vicepresidente Alvaro García Linera y, en tercer lugar, yo, el presidente del Senado. El presidente envió al Congreso una ley de referéndum revocatorio, con lo cual se sometió a una ley que permite hacerle un proceso de destitución. Ya fue aprobado en Diputados, en contra de nuestra posición. Nos preocupa que sea un antecedente de inestabilidad institucional. Y a medida que pasan los días, cada vez son más los que miran a este referéndum revocatorio como la salida pacífica para esta situación.

C.B.

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