Histórico intercambio: soldado israelí fue liberado a cambio de cientos de palestinos presos
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Tras cinco años, el soldado israelí Guilad Shalit fue liberado por Hamás.
En las primeras imágenes en televisión de Guilad Shalit se lo vio mientras era conducido por hombres armados y enmascarados de Hamas y por funcionarios egipcios al paso fronterizo de Rafah. Llevaba una camisa clara y una gorrita negra cubría su cabeza y lucía delgado y ojeroso.
Poco antes de cruzar a Israel, fue entrevistado por la televisión estatal egipcia, lo que generó enojo en su país, ya que se leyó la entrevista como una operación propagandística egipcia que obligó a hablar al extenuado soldado incluso antes de poder abrazar a su familia.
Shalit declaró que supo hace una semana que iba a ser liberado. "Creo que los egipcios fueron exitosos en su mediación porque mantienen buenas relaciones tanto con Hamas como con Israel", dijo al canal egipcio.
Al ser preguntado por la periodista sobre qué era lo más ilusión le hacía, respondió: "Por supuesto que a mi familia es a la que más he echado de menos, pero también a mis amigos", dijo.
El soldado dijo que confiaba en que este acuerdo (el canje de prisioneros) ayudará a llevar la paz entre Israel y los palestinos. Sin perder de vista su experiencia de cautiverio y los cerca de 4.000 palestinos presos en cárceles israelíes, el soldado dijo que sería una gran alegría para él que estas personas también salieran de la cárcel y pudiesen regresar con sus familias.
Por su parte, miles de palestinos se reunieron en Rafah, en la frontera entre Egipto y Gaza, en la carretera sur-norte Salah a-Din y en Ciudad de Gaza, la mayoría ondeando banderas verdes de Hamas, mientras unos 300 presos palestinos llegaban en autobús a un parque en Ciudad de Gaza donde se montó un gran escenario para recibirlos.
Unas 200.000 personas estaban reunidas delante del parque cuando Ismail Haniya, líder de Hamas, que gobierna en la Franja de Gaza, describió en su discurso el intercambio de prisioneros con Israel como una "victoria histórica". Haniya afirmó que la política de bloqueo de Israel había fracasado y que es un gran triunfo para Hamas que más de 1.000 palestinos recuperen su libertad.
En tanto, el líder de Hamas en el exilio, Jaled Meshaal, afirmó que la liberación de más de 1.000 paestinos "es un paso adelante hacia la liberación de todos los presos palestinos".
"Haber escondido a Shalit en los últimos cinco años en Gaza es algo de lo que los palestinos pueden estar orgullosos", dijo Meshaal a 40 presos palestinos liberados que serán deportados a terceros países como Turquía, Qatar y Siria, durante una conferencia de prensa en El Cairo.
Agregó que Hamas presentó un ejemplo de "negociaciones exitosas que forzaron al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu a cerrar el acuerdo de intercambio poniéndolo en aprietos frente a la opinión pública israelí". "El enemigo sólo cede bajo presión", agregó.
Decenas de miles de personas en Ramallah recibieron por su parte a los 133 palestinos que regresaron a Cisjordania reunidas alrededor del palacio presidencial.
El presidente Mahmud Abás, de Fatah, y el líder de Hamas en Cisjordania, Hassan Yousef, hablaron delante de la multitud y los presos liberados. Yousef dijo que el acuerdo "da esperanzas a los palestinos de que puedan ser liberados más prisioneros", mientras que Abás expresó sus esperanzas de que otros presos en manos de Israel sean liberados.
Tras los discursos, las masas alzaron a los prisioneros liberados sobre sus hombros mientras hacían sonar las bocinas de sus automóviles, ondeaban banderas y sostenían en alto fotos de los presos.
Por su parte, tras la liberación de su hijo, Noam Shalit, el padre de Gilad, agradeció públicamente al gobierno y a la opinión pública por su apoyo y afirmó que espera que su hijo "pueda volver a la normalidad".
En declaraciones realizadas frente a su casa en Mizpe Hila, afirmó: "Es como si nuestro hijo hubiera nacido de nuevo". "Gilad está bien", agregó. Sin embargo, explicó que su hijo aún sufría por algunas heridas ya que todavía tiene esquirlas en su cuerpo. Las heridas no fueron tratadas bien durante el secuestro y además estuvo poco expuesto a la luz del sol.
En cuanto a los detalles de su cautiverio, el padre dijo: "No hablé mucho con él, sólo lo abracé fuerte". Según dijo, su hijo necesita cuidado ahora. "Permítanle volver lo antes posible a la normalidad", pidió a los periodistas. Añadió que Shalit estuvo "en muy duras condiciones" de detención en sus primeros años de cautiverio, pero que "especialmente en los últimos años, el trato mejoró".
El intercambio de presos no transcurrió sin incidentes: en Cisjordania, 1.500 palestinos que se habían reunido en el puesto militar de Betunia, al suroeste de Ramallah, para aguardar la liberación de los prisioneros, se enfrentaron con soldados israelíes, a quienes arrojaron piedras. Además, prendieron fuego a neumáticos. Los soldados lanzaron gas lacrimógeno contra la multitud.
La liberación de Shalit fue recibida con beneplácito por varios líderes mundiales. La Casa Blanca saludó el intercambio de prisioneros. "Nos satisface que el señor Shalit se reúna con su familia", apuntó el portavoz Jay Carney. "Hemos llamado durante largo tiempo a su liberación y nos complace que se haya reunido nuevamente con su familia".
Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, afirmó que se sentía "alentado" por el intercambio de prisioneros. "Él (Ban) expresó sus sinceras esperanzas de que las liberaciones tengan un impacto de largo alcance en el proceso estancado de Medio Oriente", dijo Martin Nsirky, portavoz de la ONU.




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