Holanda: film antiislámico enciende peligrosa polémica

Mundo

La Haya (EFE, El Mundo, AFP) - El controvertido parlamentario antimusulmán holandés Geert Wilders difundió ayer en Internet un cortometraje que condena al Corán, que antes de su difusión ya había desatado la polémica, y amenaza ahora con provocar una nueva crisis entre el país y el mundo islámico. Precaviéndose de reacciones seguramente indignadas, el primer ministro holandés, Jan Peter Balkenende, rechazó la versión del islam ofrecida en la película.

«La película relaciona islam y violencia y esa interpretación la rechazamos», declaró Balkenende a un solemne mensaje difundido por televisión en holandés e inglés. «Lamentamos que Wilders haya difundido esta película», continuó. Pensamos que no tiene otro objetivo que ofender. Pero sentirse ofendido no debe servir nunca de excusa para la agresión o la amenaza», añadió el dirigente cristiano-demócrata.

La película, titulada «Fitna» (caos o enfrentamiento en árabe) y que puede verse en la Web liveleak.com, se abre con la advertencia de que contiene imágenes susceptibles de herir la sensibilidad del espectador.

La imagen inicial es un libro en blanco con la polémica caricatura de Mahoma publicada en la prensa danesa, en la que el profeta presenta una bomba a modo de turbante, seguida de una cuenta atrás que parece indicar que la bomba va a explotar. La difusión de esa caricatura en diarios europeos generó en su momento una ola de indignación y violencia en el mundo islámico que inquietó a Occidente.

  • Espeluznantes

    El film muestra también escenas de los atentados islamistas en las ciudades estadounidenses de Washington y Nueva York (2001), en Madrid (2004) y en Londres (2005), imágenes espeluznantes de las víctimas, intercaladas con versículos del Corán, el libro sagrado del islam que, en opinión de Wilders, incita a la violencia y debería ser prohibido en Holanda.

    Entre otros versículos, se puede leer uno que afirma que «a los no creyentes los quemaremos, y cuando su carne esté bien asada, la sustituiremos por otra carne», y otro que anima a «aterrorizar a los enemigos de Alá, tus enemigos».

    Además, se oyen voces de musulmanes que amenazan de muerte a los que no creen en la religión islámica y fragmentos de testimonios del cineasta holandés Theo van Gogh, que en 2004 fue asesinado por un islamista en Amsterdam.

    En esa misma línea, Wilders reproduce titulares de periódicos con la noticia del asesinato, relacionado con un controvertido film de Van Gogh también crítico sobre la religión musulmana, mientras desfilan imágenes de líderes islámicos.

    El parlamentario aprovecha una parte del cortometraje para alertar contra una supuesta islamización de Holanda, en la que, según su descripción, se sustituirían las libertades de ese país por prácticas como la ablación del clítoris, la represión a las mujeres y la discriminación a los homosexuales.

    Wilders, que en varias ocasiones ha calificado el Corán de «libro fascista», muestra también declaraciones de musulmanes radicales contra los judíos, e incluso una pancarta en la que se lee: «Dios bendiga a Hitler».

    La película finaliza con una invitación a todos los musulmanes a arrancar del Corán los pasajes que «incitan al odio», al tiempo que aboga por combatir «la islamización» de Holanda y defender las libertades de ese país.

    Mientras, una mano pasa páginas de un ejemplar del Corán abierto y, tras un fundido en negro, se escucha el sonido de un papel al rasgarse. Wilders especifica que se trata en realidad de la página de una guía telefónica.

    La película, que las cadenas de TV holandesas se han negado a emitir y que el parlamentario no ha presentado en una sala de exhibición por no poder sufragar las medidas de seguridad, despertó gran interés en sus primeras horas en Internet a juzgar por las dificultades para acceder a la página en la que figura.

    Wilders calificó ayer su producción de «justa» y legal y, pese a las protestas diplomáticas de países musulmanes que generó aun antes de sus estreno, sostuvo que no está pensada para causar enfrentamientos.

    La policía holandesa debió cercar las inmediaciones del Parlamento en La Haya como medida preventiva.

    Países musulmanes como Irán y Egipto mostraron en el último otoño boreal, cuando se anunció el proyecto, su indignación por la película y amenazaron a Holanda con un boicot comercial por lo que consideraban «ataques gratuitos» contra la religión musulmana. Además, a finales de febrero, los talibanes amenazaron a los 1.660 soldados holandeses desplegados en Afganistán en el seno de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) si la película llegaba a ser difundida.

    Wilders vive bajo protección policial tras el asesinato en noviembre de 2004 del cineasta holandés Theo van Gogh.
  • Dejá tu comentario