Hollande se negó a hablar de su presunto romance con una actriz

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El presidente francés, François Hollande, dijo que los asuntos privados se tratan "en privado" y rehusó pronunciarse sobre la polémica surgida en torno a su situación sentimental.

El presidente francés declaró que su comparecencia ante casi 700 periodistas no era "ni en lugar ni el momento" para hablar sobre su situación personal, aunque interrogado sobre si su pareja, Valérie Trierweiler, sigue siendo la "primera dama" del país, admitió que "cada uno en su vida puede pasar por dificultades. Para nosotros ése es el caso. Estos son momentos dolorosos".

Un periodista hizo notar que Francia necesitaría clarificar el rol de Trierweiler antes de la visita de Hollande a EEUU, el mes próximo, a lo que el mandatario agregó que "contestaré la pregunta sobre este asunto antes del plazo que usted ha mencionado".

A la vez, expresó su "indignación total" por la publicación de un hecho que compete a su vida privada, aunque agregó que no presentará una demanda judicial contra la revista Closer, que hizo las revelaciones, explicando que en tanto presidente está "protegido por una inmunidad" y "no puede ser demandado", por lo que no cuenta demandar a otros.

Visiblemente tenso, inició su esperada rueda de prensa ante periodistas de todo el mundo hablando de la crisis y el regreso a un crecimiento "vigoroso" del país y anunció un ahorro adicional de 50.000 millones para 2015-2017.

"Si Francia quiere preservar su influencia en el mundo, ser determinante en el rumbo de Europa y se dueña de su propio destino, tendrá necesariamente que volver a conquistar su fortaleza económica"
, dijo en la conferencia de prensa que ofrece cada dos años. Y admitió asimismo que el país ha perdido peso económico durante la última década.

Hollande subrayó el "pacto de responsabilidad" con las empresas y señaló que recortará en impuestos a empresas y autónomos 30.000 millones de euros (41.000 millones de dólares) a cambio de fomentar el empleo.

Asimismo también anunció planes de llevar a cabo recortes en el gasto público sin poner en peligro el modelo francés de protección social, reorganizando las autoridades locales y eliminando duplicidades. "Francia tiene que recuperarse para seguir funcionando de nuevo", subrayó.

Aunque buena parte de la clase política francesa ha coincidido con Hollande en que tiene derecho a una vida privada, algunos de sus rivales políticos, como el presidente del partido conservador UMP, Jean-François Copé, también han insistido en que clarifique ciertos elementos, en particular si su pareja oficial, Valérie Trierweiler, se sigue considerando la primera dama.

Esa figura no tiene ningún estatuto legal en Francia, pero en la práctica Trierweiler tiene un gabinete de cuatro personas en el Elíseo pagado con dinero público, al igual que algunos de sus desplazamientos, considerados oficiales, y su dispositivo de seguridad.

La que ha sido la compañera de Hollande en los últimos años, hospitalizada desde que se hizo pública la presunta relación con Gayet, también ha indicado que quiere saber cuál será su situación oficial.

Otra cuestión con una dimensión política de las escapadas amorosas del jefe del Estado es hasta qué punto estaba garantizada su seguridad.

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