El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La huelga de 24 horas convocada por los sindicatos en la compañía ferroviaria SNCF obligó a la cancelación de muchos servicios de trenes hacia París y otras ciudades, un día después de que los trabajadores del sector energético pararan para protestar contra los planes para reformar Electricite de France.
La huelga será seguida el jueves por un paro de 24 horas de los sindicatos de médicos y trabajadores sanitarios, por las malas condiciones laborales y falta de personal.
Las protestas son consideradas como una advertencia más que como un gran estorbo para el primer ministro Jean-Pierre Raffarin, aunque éste mira con cautela el sentimiento de los electores a dos meses de las elecciones regionales que podrían convertirse en un referéndum sobre su gestión.
"Ambas huelgas están dirigidas contra los planes de reforma del gobierno, que van a hacer la vida de todos más difícil", dijo el profesor Olivier Pens, de París.
Se preveía que algunos viajeros de los alrededores de París prefirieran tomarse el día libre antes que esperar en largas colas para utilizar el limitado número de trenes en funcionamiento.
Otros condujeron hasta los límites de París y fueron a trabajar en autobús o metro, que no estaban afectados por la huelga.
La línea internacional Eurostar no resultó afectada, según SNCF.
Los trabajadores de SNCF, que emplea a 180.000 personas, quieren un aumento salarial de hasta un seis por ciento y están indignados por los planes de la compañía de eliminar 3.500 empleos este año.
La huelga también apunta a la demanda del presidente Jacques Chirac para establecer unos servicios mínimos de transporte durante las huelgas, que los sindicatos consideran un freno a su derecho a no trabajar pero que es una medida muy respaldada por la opinión pública.
Dejá tu comentario