La Habana (ANSA, Reuters, EFE) - El presidente Fidel Castro inauguró ayer la primera feria de empresas norteamericanas en Cuba desde el triunfo de la revolución en enero de 1959 y durante el recorrido de más de dos horas por la exposición evitó criticar al presidente George W. Bush por haberse opuesto a esta exposición.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Hoy es un día de amistad entre el pueblo de Estados Unidos y Cuba y no quiero hacerle críticas a nadie», subrayó Castro mientras recorría la Feria. «El día que el bloqueo se acabe voy a sentir un poco de nostalgia porque ha sido un fiel compañero por más de 40 años», ironizó sin embargo Castro al ser interrogado sobre el embargo comercial que pesa sobre la isla.
Un histriónico Castro se mostró dando un biberón a un pequeño búfalo, recorrió los puestos de las empresas estadounidenses y retó al más alto diplomático norteamericano en la isla a una apuesta de 100 millones de dólares si Cuba no paga las importaciones de alimentos desde EE.UU., que comenzaron en noviembre del año pasado.
La histórica e inédita muestra estará abierta por cinco días. Se trata de la primera vez en décadas que los cubanos podrán ver de cerca desde vinos y verduras enlatadas, hasta palomitas de maíz y goma de mascar procedentes de Estados Unidos. Representantes de más de 280 compañías de 33 estados norteamericanos participan en la exposición.
Hace dos años, Estados Unidos suavizó el embargo sobre la isla al permitir las ventas de alimentos con pago en efectivo.
• Crecimiento
Pedro Alvarez, presidente de la agencia estatal cubana de importación de alimentos Alimport, dijo que desde que se firmaron las primeras compras, las importaciones desde EE.UU. llegan a fines de setiembre a los 140 millones de dólares. «Este valor sólo significa aproximadamente 16%», de las importaciones totales de la isla, señaló. «Esperamos que después de esta feria, la cifras de importaciones que Cuba haya adquirido (a EE.UU.) ascenderán a no menos de 22%» del total, agregó. Las importaciones de alimentos desde Estados Unidos podrían elevarse a 1.400 millones de dólares hacia 2005, dijo Alvarez, y agregó que sin restricciones comerciales «no sería exagerado que esta cifra de importación de alimentos ascendiera a no menos de 60% de las mismas». La presencia en La Habana del gobernador del estado de Minnesota, Jesse Ventura, enfrentó la desaprobación del gobierno de Bush y despertó las críticas del gobernador de Florida, Jeb Bush, y de la comunidad de cubanos exiliados anticastristas que residen en Miami.
En los últimos dos años de comercio limitado, agricultores y ganaderos de EE.UU. han obtenido fuertes ganancias y ahora insisten en que se ponga totalmente fin al embargo, afirmó ayer el diario «The Washington Times».
En la primera mitad de 2002 las empresas estadounidenses han ganado más de 80 millones de dólares con sus ventas a Cuba y para fin de año sus ganancias llegarán a 125 millones de dólares, según John Skorburg, economista de la Federación Estadounidense de Agricultores.
Ese diario citó a Greg Johnson, un vendedor de Premier Pulses International, en Minot (Dakota del Norte) que ha vendido aproximadamente 1 millón de dólares en legumbres a Cuba, lo cual representa 15% de las ventas anuales de su firma. «Hemos tenido una muy buena experiencia con Cuba», dijo Johnson.
Dejá tu comentario