Informe exculpa a Lula por corrupción, pero daña su imagen
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Lula da Silva, que el lunes perdió a su principal ministro, Antonio Palocci, no encuentra alivio. Una comisión investigadora verificó que durante su gestión se montó un esquema de coimas a legisladores.
Entre los ex dirigentes del PT señalados en el informe están el ex presidente del partido José Genoino, el ex tesorero Delúbio Soares y el ex secretario general Sílvio Pereira, que hasta hace poco más de un año formaban parte del entorno íntimo del jefe de Estado.
En el documento también se pide a la Justicia que procese a los publicistas «Duda» Mendonça, que dirigió la campaña de Lula en 2002, y Marcos Valério, un oscuro personaje que saltó a la luz pública en medio del escándalo como «articulador financiero» o cajero de la red de corrupción tejida en torno al PT.
Un golpe particularmente fuerte para Lula es el pedido de investigación de las relaciones entre una empresa de juegos electrónicos perteneciente a uno de sus hijos, Fábio Lula da Silva, con la compañía de telecomunicaciones Telemar, parte de cuyas acciones pertenecen al Estado.
El nombre del hijo del presidente, en rigor, no aparece en el documento, pero surge al mencionarse su compañía, Game Corp, que creció exponencialmente al recibir inversiones millonarias del holding Telemar.
En lo que hace a la responsabilidad directa de Lula da Silva, el texto no presenta pruebas en su contra, ni siquiera por omisión. «No parece que haya habido dificultad para que (Lula) ocultara la anormalidad con la cual se forjaba la mayoría parlamentaria (del gobierno). Pese a ello, no se dispone de hechos que evidencien haberse omitido», dice el documento, cuya redacción en torno al mandatario fue «aliviada» por presiones del PT en la comisión, dijo «O Globo» en Internet.
El único opositor incluido en las acusaciones es Eduardo Azeredo, quien el año pasado renunció a la presidencia del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) tras comprobarse que su campaña de 1998 para la gobernación de Minas Gerais fue financiada a través del «valerioducto».
Esto puede servir al PT como premio consuelo en la campaña, ya que el PSDB es el partido del principal candidato opositor, Geraldo Alckmin. Sin embargo, no permitirá ocultar el rol central del PT en el esquema de corrupción.
Al comenzar la lectura del informe, Serraglio reveló que durante los nueve meses de trabajo recibió fuertes presiones políticas, pero aseguró que se guió por un precepto bíblico: «No tengáis miedo de los hombres, porque nada hay de encubierto que no sea revelado y nada hay de escondido que no vaya a ser conocido».




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