22 de junio 2004 - 00:00

Irak: prohíben demoler la cárcel de torturas

Washington (EFE, Reuters, AFP) - Un juez militar estadounidense que investiga las torturas a presos iraquíes en la prisión de Abu Ghraib ha decidido que no puede demolerse el edificio porque es «escena de un crimen», dijo ayer el abogado de uno de los soldados procesados.

El presidente George W. Bush había dicho el mes pasado en un discurso que estaba dispuesto a derribar la prisión para acabar con el triste simbolismo que implica.

Así lo dijo el abogado Paul Bergrin, que representa al sargento Javal Dervis, uno de los soldados estadounidenses procesados por los abusos a que fueron sometidos los detenidos iraquíes en esa prisión cercana a Bagdad.

«Abu Ghraib es la escena de presuntos crímenes -añadió Bergrin-. Allí hay pruebas físicas, forenses y científicas. El juez tuvo la integridad de aceptar mi moción y de decirle al presidente de Estados Unidos: 'Usted no toca esa prisión'.»

En Bagdad, el coronel James Pohl aprobó el pedido del abogado de Davis en cuanto a la preservación de Abu Ghraib como escena de crímenes, pero rechazó las mociones de los abogados para que se efectuara el juicio fuera de Irak.

• Juicio

La promesa de Bush de que haría demoler la prisión, de todos modos, estaba supeditada a la construcción de otra prisión. Abu Ghraib, en las afueras de Bagdad, fue un notorio centro de reclusión y torturas bajo el régimen del presidente Saddam Hussein y allí las tropas estadounidenses confinaron a miles de iraquíes desde que ocuparon el país en marzo de 2003.

Por otra parte, comenzó ayer el juicio militar contra tres soldados estadounidenses acusados de torturar a presos en Abu Ghraib.

Los comparecientes (los sargentos Javal Davis, de 26 años, e
Iván Frederick, de 37, y el cabo Charles Graner, de 35) son tres de los siete encausados por el escándalo de las torturas en ese presidio, y su juicio se celebra en una sala especial dentro de la llamada zona verde, sede de la coalición y uno de los lugares mas protegidos de Bagdad.

• Responsables

En la audiencia se anunció que los abogados de los acusados podrán interrogar a los cinco responsables de mayor grado del ejército norteamericano en Irak.

«Los abogados tendrán acceso a los generales
John Abizaid; Ricardo Sánchez; su adjunto Thomas Metz; el jefe de los servicios penitenciarios, Geoffrey Miller, y la jefa de los servicios de inteligencia de la coalición, Barbara Fast», afirmó la coronel Jill Morgenthaler.

El general Abizaid es el jefe de la Comandancia Central (Centcom) y el general Sánchez, el jefe de las fuerzas terrestres de la coalición en Irak. «También podrán interrogar a otros miembros de la cadena de mando» precisó.

Por último, otra acusada, la soldado
Lynndie England, fotografiada sosteniendo con una correa a un prisionero iraquí desnudo, comenzó ayer su batalla legal.

England dijo que estaba obedeciendo órdenes de sus superiores cuando fue fotografiada posando sonriente junto a prisioneros en situaciones humillantes.

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