Bagdad y Washington (EFE, DPA) - El régimen del presidente iraquí, Saddam Hussein, se está preparando para la ofensiva militar que pretenden lanzar los Estados Unidos contra su territorio, según publicó ayer la prensa oficial de ese país, en momentos en que los gobiernos de Yemen y Siria advirtieron al gobierno de George W. Bush sobre las consecuencias que tendría un posible ataque contra Irak.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Tras las advertencias hechas en la última semana por casi todos los líderes europeos, el presidente yemenita, Ali Abdallah Saleh, y su homólogo sirio, Bashar Assad, coincidieron en el mal clima que engendrarían en el mundo árabe acciones contra Irak.
El presidente de Yemen declaró al diario árabe «Al Hayat», editado en Londres, que si los Estados Unidos atacan Irak perderán sus aliados. «Un golpe similar no será una tarea fácil, porque conducirá a un cambio radical en las alianzas en la región», advirtió Saleh. Por su parte, el presidente de Siria aseguró que un ataque a Irak sería «un paso muy peligroso» y llevaría a una ola de violencia sin precedentes con consecuencias imprevisibles, en entrevista al «Corriere della Sera».
En tanto, el diario «Al Zaura» órgano del partido gobernante Baaz, denunció, bajo el título «Irak y los Estados Unidos, ¿quién amenaza a quién?», las últimas advertencias de Bush contra Bagdad si no permite el regreso de los expertos en desarme de la ONU.
Otro diario, «Babel», cuyo director es Uday Hussein, hijo mayor del presidente, advierte que «los iraquíes están preparados para defender su patria y frustrar las amenazas de EE.UU».
Durante la última jornada, la consejera de seguridad nacional, Condoleezza Rice; el vicesecretario de Defensa, Paul Wolfowitz, y el secretario de Estado, Collin Powell, dijeron que el régimen de Saddam, que representa la punta de lanza del «eje del mal» debería terminar. Ignorando la ira que provocan semejantes comentarios entre los aliados de los Estados Unidos en Europa y Medio Oriente, el mensaje de los funcionarios fue claro: es momento de que Hussein se vaya del poder. «Les puedo asegurar que el presidente no tomó ninguna decisión en cuanto al uso de la fuerza contra Irak», dijo Rice a la cadena de televisión CBS. Pero «no escondemos el hecho de que creemos que el mundo será mucho más seguro cuando el pueblo iraquí tenga un régimen que merezca, en lugar del régimen que tiene», agregó.
Según publicó «The New York Times» en su última edición, Bush -quien partió ayer en su postergado viaje a Japón, China y Corea del Sur-, estaría indignado por la «blandura» mostrada por los dirigentes europeos y los miedosos políticos árabes, quienes, según él, no tienen el valor para enfrentarse a determinados países.
Dejá tu comentario