3 de noviembre 2003 - 00:00

Irak un drama: 16 soldados de EEUU muertos en un solo día

En el atentado más grave contra el ejército de los Estados Unidos durante la posguerra, la resistencia iraquí derribó ayer con un misil un helicóptero que transportaba militares que se encontraban de licencia: dejó 16 soldados muertos e hirió a otros 20. El secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, que se encuentra bajo una fuerte presión en su país por el gran número de bajas que se están produciendo, reconoció que ayer fue un «día trágico». La guerrilla urbana se está convirtiendo, de esta manera, en un verdadero drama para la inteligencia militar estadounidense. El hecho es de tal magnitud que inclusive, durante toda la guerra, un solo día había registrado un número mayor de muertos, cuando cayeron 28 soldados en combate. Además, ayer, dos civiles norteamericanos que trabajaban para el Pentágono fueron asesinados en Falluja. Ante esta situación, senadores republicanos y demócratas dijeron que el Congreso de EE.UU. está considerando enviar más tropas a Irak.

Bagdad y Washington (EFE, AFP, ANSA) - En el peor atentado en contra del ejército de EE.UU. desde que terminó la guerra, la resistencia iraquí derribó ayer con un misil tierra aire un helicóptero norteamericano en el oeste de Bagdad matando a por lo menos 16 soldados estadounidenses que eran transportados en el aparato e hiriendo a más de veinte. Pocas horas más tarde, dos ingenieros civiles norteamericanos fueron muertos en Falluja, en otro ataque de la resistencia.

El helicóptero derribado ayer, un Chinook-47, que prestaba apoyo logístico a la 82 División Aerotransportada, se estrelló alrededor de las 09.00 (06.00 GMT) en una plantación de maíz al ser alcanzado por uno de los dos cohetes disparados desde tierra. Por lo menos dieciséis militares estadounidenses murieron y otros 20 resultaron heridos al estrellarse el aparato, en el que viajaba un total de 36 personas, incluidos los cinco miembros de la tripulación.

El helicóptero derribado volaba cerca de otro Chinook-47 en dirección al aeropuerto de Bagdad, desde donde salen los aviones militares que, entre otros servicios, llevan y traen a los soldados destacados en Irak.

Las víctimas mortales y los heridos estaban destinados en la base de Ridgeway, situada cerca de la localidad de Falluja, a unos 65 kilómetros al oeste de las capital iraquí y escenario frecuente de ataques contra las tropas estadounidenses.

En las proximidades del lugar donde se estrelló el aparato y mientras el personal estadounidense recogía los cuerpos de las víctimas, varias decenas de campesinos celebraban el ataque contra las fuerzas de Estados Unidos.

El proyectil fue disparado con un mortero, y, según indicaron fuentes militares, al parecer impactó en la parte posterior del Chinook-47, helicóptero provisto de doble rotor.


«Se puede ver un rotor del helicóptero en el suelo, y el resto del fuselaje destruido, no entiendo cómo algunos pudieron sobrevivir», señaló un suboficial estadounidense que participó en las tareas de rescate.

Algunas de las víctimas quedaron atrapadas entre los hierros del fuselaje, en torno del que había desparramados pedazos de equipos y efectos personales de los pasajeros.


Ocho helicópteros Medivac, y el Chinook-47 que acompañaba al aparato abatido, aterrizaron y trasladaron a los muertos y heridos al hospital militar situado en el complejo del antiguo Palacio de la República, así como a otros centros médicos de las tropas de EE.UU.

El ataque de ayer contra militares estadounidenses ocurre luego de que el 27 de octubre una bomba explotara frente a la sede del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), en una jornada de atentados simultáneos en Bagdad que dejaron 43 muertos y más de 200 heridos.

Esos ataques llevaron a la Cruz Roja y a la ONU a decidir su retirada de Irak, a pesar de los llamados en sentido contrario.

Más tarde, dos civiles norteamericanos que trabajaban para el Pentágono murieron y otro resultó herido al estallar una bomba en una ruta de la ciudad de Falluja.


«Tuvimos dos civiles norteamericanos muertos y uno levemente herido en Falluja por un artefacto explosivo que estalló al paso del camión en el que viajaban», señaló Jack Holt, vocero del Cuerpo de Ingenieros, una agencia que trabaja para el Ejército estadounidense.

Los tres hombres trabajaban en un programa destinado a destruir armas encontradas en Irak después de la guerra, señaló el portavoz.

Además, miembros de la resistencia dispararon dos cohetes contra dos carros de combate estadounidenses que protegían la comisaría de policía de Abu Ghraib, al este de Bagdad y en la ruta en dirección a Falluja.


Varios testigos indicaron que tres soldados resultaron heridos en el ataque, al que las tropas respondieron abriendo fuego a discreción contra los edificios situados frente a la comisaría y tres vehículos civiles, incluido un minibus de transporte público.

Con las nuevas bajas asciende a 138 la cifra de soldados estadounidenses que han muerto desde que el pasado 1 de mayo el presidente de EE.UU., George W. Bush, declaró el fin de las operaciones de combate a gran escala.


Las fuerzas estadounidenses de la coalición que lidera EE.UU. son atacadas una media de 36 veces al día, lo que ha llevado a la Autoridad Provisional de Irak a plantearse una nueva estrategia, que incluye emplear a un mayor número de policías iraquíes en las labores de seguridad.

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