Irán hará maniobras militares a días del plazo fijado por ONU
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El negociador iraní Ali Larijani junto al presidente sirio, Baschar al-Assad. Durante la reunión
aseguraron que Estados Unidos «es el perdedor en la región».
Los Guardianes de la Revolución Islámica ya habían realizado dos maniobras navales y aéreas a finales de enero y principios de febrero, y las que comienzan hoy «completarán el círculo militar», señaló el comunicado.
El hecho, que añade aun más intranquilidad en la región, coincide con la sorpresiva visita realizada el sábado por la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, a Bagdad quien lanzó una fuerte advertencia al régimen de Teherán, acusándolo de «fomentar la inestabilidad regional». El Consejo de Seguridad de la ONU amenazó con sanciones a Irán en caso de que no detenga su programa de enriquecimiento de uranio antes del miércoles próximo.
En tanto, Irán, junto a Siria, en otra movida del tenso ajedrez de la región, reafirmaron ayer su «enérgico rechazo a la política estadounidense para Medio Oriente». El presidente sirio, Bashar al-Assad, subrayó, en compañía de Larijani, que Estados Unidos es el « perdedor» en Medio Oriente, y se comprometieron a afianzar los vínculos entre sus países.
Teherán y Damasco lanzaron, además, un llamado a los musulmanes para que no cedan a la tentación de las luchas entre etnias y grupos religiosos -en particular chiitas y sunnitas en Irak-, que en su opinión son el resultado de un complot urdido por Estados Unidos.
Siria también aprovechó la reunión para apoyar el programa nuclear iraní, eje de una dispuesta de Teherán con Occidente que llegó hasta el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Washington «quiere crear divisiones en el mundo musulmán y árabe» porque ésta es «su última carta», dijo Assad, hablando en una conferencia de prensa.
Por su parte, el presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, en coincidencia con lo dicho por Assad, afirmó que «los enemigos quieren crear divisiones entre etnias y diferentes grupos religiosos». El mandatario agregó que «los objetivos de Estados Unidos en Irak no se concretaron», y «la posición del presidente Bush es débil y tambaleante».




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