Iran ya enriquece Uranio. EEUU reaccionó con cautela pero estudiará medidas
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El presidente Ahmadinejad durante su anuncio.
Los niveles de enriquecimiento de uranio permiten determinar si el desarrollo es suficiente para la construcción de armas atómicas o se limita a la producción de energía.
El 3,5 por ciento alcanzado por Irán es necesario para la producción de combustible que alimente centrales nucleares, pero ese nivel, aumentando el número de centrífugas, puede permitir la construcción de armas atómicas.
La Agencia Internacional para la Energía Atómica (AIEA) tenía hasta hoy informes sobre funcionamiento de 20 centrífugas en secuencia en Natanz, aunque voceros diplomáticos habían estimado que Teherán podía anunciar el incremento de esa capacidad.
El 29 de marzo, el Consejo de Seguridad de la ONU, organismo que sanciona países, dio un plazo de 30 días a Irán para cesar cualquier actividad destinada al enriquecimiento de uranio.
Irán defiende su derecho, que considera soberano, al desarrollo de planes nucleares bajo normas de no proliferación, con fines pacíficos, para la producción de combustible destinado a sus centrales eléctricas.
Sin embargo, Estados Unidos y países europeos consideran que Irán esconde objetivos militares y reclaman la suspensión ilimitada de esos planes.
El Gobierno de EEUU reaccionó hoy con cautela y con nuevas advertencias al anuncio del presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad y de otras autoridades de que el país ha completado el ciclo de producción de combustible nuclear.
"Preferiría esperar y ver lo que dicen nuestros expertos al respecto", dijo el jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, en rueda de prensa minutos después de que Teherán diese a conocer que había conseguido producir más de 100 toneladas de gas de uranio para su posterior enriquecimiento.
Washington ha optado por la cautela, entre otras razones, porque no ha podido verificar las informaciones que hoy han divulgado las máximas autoridades del régimen de los Ayatolá, dos días antes de la prevista visita a Teherán del responsable del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Mohamed ElBaradei.
"No puedo confirmar los detalles técnicos" ni hasta qué punto los iraníes han podido llegar en su capacidad de enriquecer uranio, principalmente porque "no contamos con todos los hechos", afirmó en rueda de prensa el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack.
Hay muchas especificaciones técnicas que "los expertos deben poner en orden" para hacer una evaluación adecuada al respecto, añadió.
Desde la Casa Blanca, el portavoz Scott McClellan, se limitó a reiterar que el régimen iraní va en la "dirección equivocada" por empeñarse en mantener su programa nuclear, en contra de la gran mayoría de la comunidad internacional.
"Hablaremos sobre la vía a seguir con los otros miembros del Consejo de Seguridad de la ONU y con Alemania", añadió McClellan, sin concretar cuáles podrían ser las posibles medidas a adoptar para poner freno a las aspiraciones de Irán.
"Las declaraciones más recientes del régimen (iraní) sólo le aislan más y siguen mostrando que se está moviendo en la dirección equivocada", subrayó el portavoz.
Sus palabras se refieren al anuncio de Ahmadineyad, quien llegó a decir que Irán se había incorporado al grupo de países que disponen de tecnología nuclear, y también al del responsable del Organismo de Energía Nuclear de Irán (OENI), Gholam Reza Aghazadeh, quien confirmó la producción de 110 toneladas de gas de uranio.
A ellos se sumó también hoy el ex presidente Hachemi Rafsanyani para decir que se había puesto en funcionamiento una unidad de 164 centrifugadoras destinada a enriquecer uranio en la central de Natanz, en el centro del país.
Pese a que se trata de revelaciones muy claras, EEUU se ha inclinado por la prudencia y por esperar a conocer todos los detalles de lo ocurrido.
Tanto la Casa Blanca como el Pentágono destacaron hoy que la vía del diálogo sigue abierta y que EEUU va a coordinar su respuesta a las provocaciones iraníes con los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y con Alemania.
"EEUU está en la vía diplomática. Es la decisión del presidente (George W. Bush) y es donde están nuestros aliados europeos", aseguró Rumsfeld, al ser preguntado por las recientes informaciones que señalaban que Washington preparan ataques selectivos a Irán como medio de presión para convencerle de que deje a un lado sus ambiciones nucleares.
El jefe del Pentágono fue muy claro al afirmar que existe preocupación por Irán pero que "simplemente no es útil entrar en fantasilandia".
La preocupación de Washington, dijo, se basa en hechos muy evidentes, como el de que Irán "es un país que apoya el terrorismo" y que además "ha indicado su interés en contar con armas de destrucción masiva".
Rumsfeld fue mucho menos explícito cuando se le preguntó por los planes de contingencia militar para Irán que prepara el Departamento de Defensa.
"No sé cuántos planes de contingencia tenemos en este Departamento y lo último que voy a hacer es decirles a ustedes o a cualquiera de la prensa o del mundo en qué momento podemos revisar un plan o no revisarlo o por qué", apostilló.




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