El ataque en Bandar Abás apuntó al jefe naval iraní en una de las zonas más sensibles para el comercio energético global.
Israel mató al jefe de la Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, Alireza Tangsiri, en un ataque aéreo en Bandar Abás, cerca del estrecho de Ormuz. La operación, según fuentes israelíes, también alcanzó a varios de sus principales asesores y se produjo en plena escalada del conflicto.
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El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, aseguró que la ofensiva fue “precisa y letal” y tuvo como objetivo directo al comandante naval iraní. “El hombre directamente responsable del atentado terrorista que supone el bloqueo del estrecho de Ormuz para la navegación fue abatido”, afirmó en un comunicado.
Israel Katz aseguró que la ofensiva fue precisa y alcanzó también a altos mandos de la fuerza naval iraní.
Katz agregó que en el mismo ataque murieron otros “altos mandos” de la fuerza naval iraní, lo que refuerza el impacto de la operación sobre la estructura militar marítima de la República Islámica.
El ataque se produjo en Bandar Abás, el puerto más importante de Irán y sede del cuartel general de su flota. Desde allí se coordinan las operaciones en el estrecho de Ormuz, una vía por la que circula cerca del 20% del petróleo mundial y que se encuentra en el centro de la disputa regional.
Tangsiri era una figura clave en ese esquema. Había asumido el mando de la fuerza naval en 2018, designado por el líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, y contaba con una extensa trayectoria en operaciones en el Golfo, tras participar en la guerra entre Irán e Irak.
Mensaje a EEUU y alianza estratégica
El ministro israelí también vinculó la operación con la relación con Washington. “Demuestra la ayuda de lasFuerzas de Defensa de Israel (FDI)para la apertura del estrecho de Ormuz y la histórica alianza entre el presidente estadounidense Donald Trump y el primer ministro Benjamin Netanyahu”, sostuvo.
Trump Netanyahu
Israel vincula la operación con su coordinación estratégica con Estados Unidos en la región.
La declaración refuerza el alineamiento entre ambos países en medio del conflicto y el interés compartido en garantizar la circulación por una de las rutas energéticas más sensibles del mundo.
Israel intensifica ataques contra la cúpula iraní
El 17 de marzo, Israel confirmó la muerte de Alí Larijani y Gholamreza Soleimaní en un ataque nocturno en Teherán dirigido contra la cúpula del régimen iraní. El bombardeo habría tenido como blanco al secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional y al jefe de la milicia Basij, y también alcanzó a otros altos mandos vinculados a estructuras de seguridad. Este antecedente se suma ahora a la muerte de Alireza Tangsiri, en una seguidilla de golpes contra figuras clave del aparato iraní.
Alí Larijani y Gholamreza Soleimaní
Katz reafirmó la estrategia de “cortar la cabeza” de la dirigencia iraní para frenar su capacidad operativa.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, había reforzado el mensaje: "Lariyani y el comandante de los Basij fueron eliminados durante la última noche y se han unido en las profundidades del infierno a (el fallecido líder supremo de Irán, el ayatolá Alí) Jamenei, jefe del programa de aniquilación, junto a los eliminados en el eje del mal". Además, aseguró que Israel busca avanzar sobre la cúpula del poder iraní y “cortar repetidamente la cabeza del pulpo y evitar que vuelva a crecer”.
Larijani era una de las figuras más influyentes de la República Islámica, mientras que Soleimaní lideraba el Basij, una fuerza clave en el control interno. Según Israel, el operativo también eliminó a otros integrantes del alto mando, un impacto que ahora se profundiza con la muerte de Alireza Tangsiri, en una ofensiva sostenida contra las principales figuras militares y políticas del régimen iraní.
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