Italia aprobó una histórica reforma constitucional
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Matteo Renzi, primer ministro de Italia
En virtud de la reforma, los senadores dejarán de ser elegidos de manera directa y pasarán de los 315 actuales a 100, de los cuales 95 serán nominados entre los delegados comunales y regionales y otros cinco designados por el presidente de la República.
A la hora de votar, los alrededor de 300 diputados de las principales fuerzas de la oposición de todo el arco político se retiraron del recinto, como el centroizquierdista Movimiento 5 Estrellas, las derechistas Liga Norte y Fuerza Italia y la "Izquierda Italiana".
Sin embargo, la votación definitiva contó con el apoyo del sector minoritario del oficialismo encabezado por los diputados Gianni Cuperlo, Sergio Lo Giudice y Roberto Speranza, que se habían mostrado críticos durante el tratamiento parlamentario.
Ahora, la ley deberá ser ratificada en un referéndum sin fecha definida tras no alcanzar los dos tercios de los votos que exige la Constitución para las reformas, más allá de que el oficialismo del PD había anunciado que de cualquier manera sometería la ley a la decisión de los ciudadanos.
Pero el referéndum puede convertirse en un plebiscito de hecho sobre la gestión del premier, quien hoy reconoció que se juega "todo" en la consulta.
"El 'no' en el referendum es inexplicable en los temas de fondo. Sólo se entendería por un rechazo hacia mí. Pero me juego todo, si lo pierdo renuncio y me voy a casa", señaló el jefe de gobierno.
En esa línea, desde toda la oposición, como Alessandro Di Battista del M5S y Elena Centemero de Forza Italia también entendieron que será un plebiscito sobre la gestión de premier más allá del referéndum sobre la ley.
El premier defendió la ley porque dará "mayor claridad en la relación entre el Estado central y el territorio", al tiempo que fortalecerá "la credibilidad de las instituciones".
La reforma contempla que sólo la Cámara de Diputados "ejercerá la función legislativa" y votará la confianza al gobierno, dejando a la Cámara Alta únicamente la función de ratificar las reformas de la Constitución, además de temas relativos a los referéndum populares y tratados internacionales, entre otros.
"Después de dos años trabajo, el Parlamento ha aprobado la reforma constitucional. Gracias a aquellos que han creído", agradeció en Twitter tras la votación la impulsora de la reforma y ministra de Relaciones con el Parlamento y de Reforma Constitucional, María Elena Boschi.
"Afortunadamente, el pueblo tiene ahora el derecho a decir no. Este artículo, el 138 de la Constitución, que prevé el referéndum, era realmente una emergencia sabia deseada por los padres fundadores", aseveró en tanto durante el debate el presidente de la bancada de Forza Italia, Renato Brunetta.
"Ahora se da la palabra a los ciudadanos que, en el referéndum del próximo otoño, expresarán su opinión sobre la reforma de la Constitución. Mi esperanza es que se desarrolle una confrontación pacífica, sobre el fondo de las decisiones tomadas", auguró durante el debate la presidenta de la Cámara, Laura Boldrini.
Entre otras de las modificaciones, la ley insignia de la superministra Boschi suprime a las "provincias" al marcar que Italia estará dividida "en Comunas, Ciudades metropolitanas, regiones y el Estado" central a fines electorales.
Por otro lado, la ley también marca que sólo participarán en la elección del Presidente los diputados y senadores, excluyendo a los 59 delegados regionales, y establece una mayoría necesaria de dos tercios (66%) para las primeras tres votaciones y del 60% para las sucesivas.
Además, la nueva reforma sólo admitirá como "senadores vitalicios" a los ex presidentes de la República, aunque mantendrá a los cuatro designados como tal antes de su aprobación (Mario Monti, Elena Cattaneo, Renzo Piano y Carlo Rubbia).
Entre los puntos que destaca el oficialismo, la medida también establece la modificación del título V de la Constitución de tal modo que el Estado recuperará algunas competencias ahora en manos de los entes regionales, como la energía, las infraestructuras estratégicas y las grandes redes de transporte.




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