La CIA ve un Irak cada vez más precario y complica a Bush
-
"Habrá disparos": la llamativa frase de una funcionaria de Trump antes del tiroteo
-
Los videos de la evacuación de Trump: momentos de pánico, corridas y confusión por el tiroteo
El premier iraquí Nuri al-Maliki junto al sirio Bashar al-Assad y al iraní Mahmud
Ahmadinejad, durante sus recientes viajes a Damasco y Teherán (arr). La
Casa Blanca se irritó por esos encuentros con sus principales enemigos
políticos, pero no encuentra reemplazos a Al-Maliki que le aseguren una
mejor transición en Irak (abajo).
Un nuevo y crucial reporte sobre Irak se conocerá el mes que viene. La evaluación del embajador de Estados Unidos en Bagdad, Ryan Crocker; y del comandante de las fuerzas norteamericanas en Irak, el general David Petraeus, podría ser el preámbulo de un eventual cambio de estrategia de la Casa Blanca para el país ocupado.
El embajador norteamericano en Irak, Ryan Crocker, fue uno de los primeros en cargar contra el premier cuando dijo a periodistas en Bagdad que el progreso del gobierno iraquí hacia el logro de una solución política al conflicto ha sido «extremadamente decepcionante».
Bush, no obstante, salió al rescate de Al-Maliki, y lo llamó «un buen tipo, un buen hombre, con un trabajo difícil», aunque varios senadores pidieron su remoción, incluida la principal precandidata demócrata a la presidencia, la senadora Hillary Clinton.
Más allá de ese gesto, Bush también dio muestras públicas hace pocas semanas de fastidio hacia Al-Maliki por sus viajes a Irán y Siria, con cuyos presidentes Mahmud Ahmadinejad y Bashar al-Assad se reunió.
Pero analistas se preguntaron ayer quién podría hacer un mejor trabajo de Al-Maliki en medio de la actual crisis iraquí. Las respuestas reflejaron un fuerte escepticismo, lo que resulta elocuente sobre los problemas de Bush y su falta de opciones.
Los nombres más citados como posibles reemplazantes son el ex jefe de Gobierno Iyad Allawi; el rival de Al-Maliki por el liderazgo del partido Dawa, Ibrahim Jaafari; y el vicepresidente Adel Abdel Mehdi, un chiita islamista moderado.
Allawi dirige un pequeño bloque secular con miembros chiitas y sunitas, y sería una opción popular para algunos en Washington, pero no tiene mucho apoyo público en Irak, donde es visto como un títere de EE.UU. Por su parte, Abdel Mehdi fue educado en el extranjero y es visto como un moderado, pese a ser miembro del Consejo Supremo Islámico Iraquí (SIIC), un partido chiita islamista que fue fundado en el exilio en Teherán durante la guerra entre Irak e Irán.
Lo que se teme es que la dura situación en Irak impida también a cualquiera de ellos lograr avances.


Dejá tu comentario