Madrid (ANSA, Reuters) - Un coche bomba colocado por la ETA estalló ayer en un estacionamiento subterráneo de la ciudad de Santander, en el norte de España, pero una llamada anónima alertó a tiempo a las autoridades que desalojaron el lugar, por lo que nadie resultó herido. La organización terrorista vasca disminuyó en los últimos meses su accionar y sobre todo su efectividad, lo que es atribuido a los importantes golpes policiales y judiciales que recibió tanto la ETA como su entorno.
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La explosión ocurrió en la plaza Alfonso XIII, en el centro de Santander, en un estacionamiento cercano a la oficina central del correo y a edificios gubernamentales.
Una persona que dijo representar a ETA hizo la llamada al diario proindependentista «Gara», que avisó a la policía de Santander.
«Nos avisaron a las 15.30 que se iba a producir una explosión en el estacionamiento a las 15.50. La explosión fue extremadamente puntual», dijo un vocero policial.
«No se han producido daños externos, pero los daños en el estacionamiento son cuantiosos», agregó. Una docena de coches se vio afectada.
El alcalde de la ciudad de Santander, Gonzalo Piñeiro, pidió a la población que confíe en las operaciones de las fuerzas de seguridad.
El último atentado grave de ETA ocurrió en setiembre, cuando mató a un guardia civil e hirió a otros cuatro con una bomba colocada en la región de Navarra, y la de ayer fue la segunda explosión en Santander.
La policía arrestó a más de 100 presuntos miembros de ETA este año, la mayor parte en España y Francia. Además, el gobierno inició un proceso de ilegalización del acusado brazo político del terrorismo, el partido Batasuna, que además fue disuelto por el juez Baltasar Garzón, por considerar probados sus vínculos de financiamiento.
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