3 de marzo 2006 - 00:00

La KGB, tras atentado contra Juan Pablo II

Ali Agca
Ali Agca
Roma (AFP, ANSA) - El atentado contra el Papa Juan Pablo II en 1981 fue decidido por el dirigente soviético Leonidas Brezniev con el apoyo de los servicios de inteligencia militares soviéticos, afirmó ayer Paolo Guzzanti, presidente de la comisión creada por el Parlamento italiano para aclarar el caso.

El informe de la llamada Comisión Mitrokhin, que estudió documentos de los servicios secretos soviéticos sobre sus actividades en Italia, será publicado en los próximos años. La comisión se basó en los archivos de Vassili Mitrokhin, un ex agente del temido KGB, los servicios secretos de la Unión Soviética, que a inicios de los años 90 pasó del lado de Occidente.

• Planificación

Para Guzzanti, senador de Forza Italia ( derecha), el atentado contra el primer papa polaco de la historia, ocurrido el 13 de mayo de 1981 en plena plaza de San Pedro, fue « planificado y ordenado por las autoridades militares soviéticas, aconsejadas por el secretario general del Partido Comunista (Leonidas Brezniev), quien a través del servicio de inteligencia militar soviético, GRU, repartió las tareas».

Entre las personas que la comisión consultó figura el juez francés de antiterrorismo Jean-Luis Bruguiere, quien reveló en octubre de 2004 que estaba convencido de que el atentado perpetrado por el turco Ali Agca había sido organizado por los servicios de inteligencia del ejército soviético.

Según esa teoría, los servicios secretos búlgaros, involucrados desde el inicio en el caso, sirvieron para «cubrir» a los verdaderos autores, mientras la Stasi, la policía secreta de la República Democrática Alemana (RDA), se encargó de la « desinformación».


«Los espías búlgaros estaban en la plaza de San Pedro para intervenir en caso de fracaso», sostiene el informe.

Desde Moscú, los actuales servicios secretos rusos (SVR) calificaron de «absurdas» las conclusiones del informe del Parlamento italiano.

• Versiones reiteradas

«Es completamente absurdo ese informe, no tiene nada que ver con la realidad», afirmó Boris Labusov, dirigente del servicio secreto de la Federación Rusa. «Cada 12 o 18 meses salen versiones de ese tipo», comentó.

La comisión sostiene que analizó con técnicas modernas una fotografía tomada el día del atentado al papa en la plaza de San Pedro en la que aparece el búlgaro
Serguei Antonov-, representante entonces en Roma de la línea aérea Balkan Air.

Antonov fue detenido por la policía antiterrorismo italiana Digos en noviembre de 1982 por estar involucrado en el atentado contra Juan Pablo II. Tras declararse inocente, fue absuelto por ausencia de pruebas en 1986.

«Antonov estaba en la plaza ese día. Mintió como mintieron las autoridades búlgaras de entonces» que negaron estar vinculadas con el atentado, sostiene Guzzanti.

El informe final de la comisión no fue aprobado por todos sus miembros, entre ellos,
Giulio Andreotti, siete veces jefe de Gobierno y senador vitalicio, quien manifestó sus reservas sobre numerosos puntos, entre ellos, el atentado al papa.

Los representantes de la coalición de centroizquierda de la comisión pidieron, además, «sanciones formales» contra Guzzanti, por haber cometido una serie de irregularidades durante la elaboración del documento llegando a emplear «informaciones obtenidas como presidente para uso personal, político y de propaganda», sostiene la solicitud.

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