Las granadas salieron de un bosque. Entre los heridos (14 soldados y una mujer de la limpieza), dos fueron llevados en grave estado al hospital, indicaron las agencias de prensa rusas.
Las fuerzas de seguridad rusas reforzaron los controles en Grozny desde hace un par de días, tras enterarse de que la guerrilla independentista preparaba una nueva serie de operaciones para vengar a su líder político, Aslan Mashkadov, muerto por las fuerzas federales el 8 de marzo en un pueblo no lejos de la capital chechena.