Las "papas francesas" ya son tema de Estado
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Las papas que en los Estados Unidos se llaman «papas a la francesa» (french fries), el Congreso decidió esta semana rebautizarlas como «freedom fries» (papas libertad) para mostrar su descontento frente a la actitud de París en la crisis iraquí.
De la misma forma, el popular desayuno « tostadas a la francesa» debe llamarse ahora « tostada libertad», dijo Ney.
La batalla de algunos legisladores por borrar del léxico de los EE.UU. toda alusión a la cultura gala se presenta dura, por cuanto, para el estadounidense medio, Francia ha sido siempre el epítome del estilo, la sofisticación y el saber vivir.
La cadena de hoteles francesa Accor ha decidido desde el mes pasado retirar la bandera tricolor de sus establecimientos, por si las moscas.
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Aun así, el resentimiento no ha llegado a tal punto que las tiendas que venden productos franceses hayan registrado descensos en sus ventas. Al menos, que ellos admitan.
El subdirector comercial de la cadena de panaderías Au Bon Pain, Jim Fischer, declaró que hasta el momento «nosotros no hemos sufrido ninguna repercusión», aunque insiste en puntualizar que «en realidad, nosotros somos una firma estadounidense, nuestra sede central está en Massachusetts».
La embajada francesa en Washington no ha querido hacer comentarios de modo oficial acerca de la última iniciativa del Congreso.
«Estos días estamos trabajando muy intensamente en cuestiones de guerra o paz, de vida o muerte», afirmó una portavoz de la legación, quien, no obstante, puntualizó que «las patatas fritas no son un invento francés. Son belgas».
Y los más escépticos entre los habitantes de Washington apuntan que, si los legisladores quieren ser consecuentes, deberían desalojar sus oficinas en el Capitolio, diseñado -como casi todo el centro urbano de la capital-por el arquitecto francés Pierre L'Enfant.
O, si quieren dar una auténtica muestra de audacia, tal vez deberían proponer la vuelta a su país de origen de la obra maestra del escultor rematadamente francés Frederic-August Bartholdi: la Estatua de la Libertad.




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