Líbano: crecen los combates entre Ejército y milicia islámica

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Beirut, (ANSA) - El ejército de Líbano reanudó ayer bombardeos contra el campo de refugiados de Nahr al Bared, en los cuales murieron al menos un soldado y diez milicianos del grupo Fatah al Islam, que descartó posibilidades de rendición.

Los ataques se reanudaron tras una jornada de enfrentamientos en la cual perdieron la vida al menos 16 personas, entre ellas 4 soldados y 12 milicianos.

El ejército reportó que un soldado murió ayer en combates, pese a que los primeros informes sostuvieron que eran dos los soldados muertos.

La agencia oficial Nna informó que fueron al menos diez los milicianos muertos en los enfrentamientos en el campo de refugiados palestinos ubicado en cercanías de Trípoli, 91 kilómetros al norte de Beirut.

Las tropas libanesas, reportó ayer el diario Nahar de Beirut, tomaron control de un tercio del campo de refugiados y mantienen ataques permanentes en posiciones que alcanzaron en otro tercio, tras los combates del viernes.

Asimismo, fuentes en Beirut dijeron que el ejército permanece a 150 metros de un edificio donde presumen que se encuentra el jefe de Fatah al Islam, Shaker al Absi.

En tanto, grupos del partido Al Fatah, del presidente palestino Mahmud Abbas (Abu Mazen), instalaron barricadas para impedir el acceso en la zona sur del campo a milicianos de Fatah al Islam.

Helicópteros de combate del ejército libanés atacaron posiciones de Fatah al Islam, mientras se realizaron patrullas en las costas, frente al campo de refugiados.

Los soldados, reportó la agencia Nna, localizaron en el interior de Nahr al Bared automóviles con explosivos.

El ministro de Defensa libanés, Elias Murr, dijo que comunicó al consejo de gobierno que el ejército mantendrá los ataques hasta que Fatah al Islam anuncie su rendición.

El primer ministro antisirio, Fuad Siniora, a quien respaldan potencias occidentales, advirtió que "los terroristas de Fatah al Islam no tienen opción, deben rendirse ante la justicia".

El portavoz del Fatah al Islam sostuvo ayer que el grupo, que según sostiene el gobierno de Siniora recibe apoyo sirio, no aceptará la rendición ni entregará las armas.

Siria negó esas acusaciones y advirtió que el jefe del grupo, Al Absi, está entre las personas con pedido de captura en Damasco.

Otros sectores libaneses sostienen que Fatah al Islam es un grupo vinculado a la red Al Qaeda.

Los enfrentamientos se producen, además, en el marco de la crisis política que afronta Líbano y cuando el Consejo de Seguridad de ONU, con abstenciones de China, Rusia y otros tres países, aprobó la creación de un tribunal internacional para juzgar el asesinato del ex primer ministro Rafik Hariri.

Hariri murió en un atentado el 14 de febrero de 2005 en Beirut, en el cual perdieron la vida otras 22 personas.

La creación del tribunal es rechazada por el presidente prosirio, Emile Lahud, y los grupos parlamentarios chiitas, e impulsada por el gobierno de Siniora.

El ejército bombardeó en forma incesante uno de los mayores edificios del campo de Nahr al Bared, donde mantenían posiciones los milicianos.

Las tropas avanzaron el viernes, bajo cobertura de fuego de artillería, en tres direcciones en el campo de refugiados, donde se estima que permanecen cerca de 5 mil personas.

El portavoz de la agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos (UNRWA), Huda Samra, dijo a la televisión Al Jazeera que carecen de datos certeros sobre la cantidad de civiles que permanecen en el campo.

El ejército acusó en un comunicado a Fatah al Islam de utilizar a civiles como "escudos humanos", y mezquitas y edificios de organizaciones humanitarias como depósito de armas.

Los combates comenzaron el 20 de mayo, cuando según el gobierno libanés el grupo armado atacó posiciones del ejército, y constituyen los enfrentamientos más graves internos de Líbano desde la guerra civil (1975-1990).

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