24 de noviembre 2007 - 00:00

Líbano: premier Siniora pidió calma a los ciudadanos

Fuad Siniora, primer ministro de Líbano, que se encuentra desde este sábado sin presidente.
Fuad Siniora, primer ministro de Líbano, que se encuentra desde este sábado sin presidente.
BEIRUT, (AFP) -Fuad Siniora, primer ministro de Líbano, que se encuentra desde este sábado sin presidente, afirmó que trabaja para que la elección de un nuevo jefe de Estado tenga lugar lo más rápidamente posible y acabar así con la crisis política que atraviesa el país de los cedros.

Siniora, cuyo gobierno se encuentra en posesión de todos los poderes presidenciales, tal y como prevé la constitución, afirmó a la prensa que su gabinete iba a desplegar todos sus esfuerzos "para que la elección (presidencial) tenga lugar lo más pronto posible de acuerdo con la constitución".

El mandato del ex presidente pro-sirio Emile Lahud finalizó en la medianoche del viernes. Mientras tanto, la mayoría parlamentaria antisiria y la oposición, apoyada por Damasco y Teherán, han sido incapaces de designar su sucesor, que debe ser nombrado por el parlamento.

"Continuaremos con nuestro deber, como está previsto por la Constitución", agregó Siniora, después de haberse entrevistado con el patriarca de la Igleisa maronita, Nasrallah Sfeir. El jefe de Estado en Líbano sale, de manera tradicional, de la comunidad maronita.

Fuad Siniora rechazó una decisión de Lahud, tomada unas horas antes de la expiración de su mandato, de confiar la seguridad del país al ejército. El presidente saliente argumentó que había "condiciones y riesgos sobre el terreno que podrían llevar a un estado de excepción".

"No es necesario un estado de ecepción (...) El ejército cumple con su deber" aseguró Siniora, cuyo gobierno está considerado como ilegítimo por Lahud y la oposición tras la dimisión de seis ministros en 2006.

El ejército, que no ha reaccionado a los últimos movimientos políticos, está encargado de mantener el orden público tras el asesinato en 2005 del ex primer ministro Rafic Hariri.

"La situación es tensa, pero hay una confianza total en el ejército libanés y en su capacidad de mantener el orden en todas las regiones", afirmó el diputado Alí Khreiss, del movimiento chiita Amal.

La falta de consenso entre mayoría y oposición provocó un nuevo retraso el viernes en la elección parlamentaria de un nuevo presidente, por quinta vez en dos meses.

El vacío en la jefatura del Estado suscita la inquietud de los libaneses y de la comunidad internacional.

"Hay sin embargo un statu quo, pues ambos bandos se temen mutuamente", declaró a la AFP un diplomático árabe en Beirut, que agregó que "hay temores de que la situación degenere en un conflicto entre sunitas y chiitas o entre cristianos, y por eso todos se muestran reservados".

La crisis política en la que se ha sumergido Líbano es la peor desde el final de la guerra civil (1975-90). La mayoría acusa a la oposición de seguir instrucciones de Damasco y Teherán para permitir que Siria, antigua potencia tutora, recupere su influencia.

Por su parte, la oposición acusa al poder de estar sometido a Occidente, especialmente a Estados Unidos, y de querer imponer un presidente sumiso a Washington.

Inquietos ante el vacío de poder presidencial, Estados Unidos, la ONU y la Unión Europea
animaron a todas las partes libanesas a encontrar un compromiso tan pronto como fuese posible.

España expresó su deseo de que los actores políticos libaneses no cometan "actos unilaterales que pudiesen agravar las diferencias políticas".

El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov, expresó la "profunda inquietud" de su país, mientras que el jefe de la diplomacia francesa, Bernard Kouchner, dijo el sábado que es "optimista" sobre el desenlace de la crisis.

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