Líbano: premier Siniora pidió calma a los ciudadanos
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Fuad Siniora, primer ministro de Líbano, que se encuentra desde este sábado sin presidente.
El ejército, que no ha reaccionado a los últimos movimientos políticos, está encargado de mantener el orden público tras el asesinato en 2005 del ex primer ministro Rafic Hariri.
"La situación es tensa, pero hay una confianza total en el ejército libanés y en su capacidad de mantener el orden en todas las regiones", afirmó el diputado Alí Khreiss, del movimiento chiita Amal.
La falta de consenso entre mayoría y oposición provocó un nuevo retraso el viernes en la elección parlamentaria de un nuevo presidente, por quinta vez en dos meses.
El vacío en la jefatura del Estado suscita la inquietud de los libaneses y de la comunidad internacional.
"Hay sin embargo un statu quo, pues ambos bandos se temen mutuamente", declaró a la AFP un diplomático árabe en Beirut, que agregó que "hay temores de que la situación degenere en un conflicto entre sunitas y chiitas o entre cristianos, y por eso todos se muestran reservados".
La crisis política en la que se ha sumergido Líbano es la peor desde el final de la guerra civil (1975-90). La mayoría acusa a la oposición de seguir instrucciones de Damasco y Teherán para permitir que Siria, antigua potencia tutora, recupere su influencia.
Por su parte, la oposición acusa al poder de estar sometido a Occidente, especialmente a Estados Unidos, y de querer imponer un presidente sumiso a Washington.
Inquietos ante el vacío de poder presidencial, Estados Unidos, la ONU y la Unión Europea
animaron a todas las partes libanesas a encontrar un compromiso tan pronto como fuese posible.
España expresó su deseo de que los actores políticos libaneses no cometan "actos unilaterales que pudiesen agravar las diferencias políticas".
El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov, expresó la "profunda inquietud" de su país, mientras que el jefe de la diplomacia francesa, Bernard Kouchner, dijo el sábado que es "optimista" sobre el desenlace de la crisis.




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