El ministro de Exteriores británico, William Hague.
Tras un comienzo estricto que exigía el exilio obligatorio, ahora, el ministro de Exteriores británico, William Hague, no descarta que el líder libio Muamar Gadafi pueda permanecer en el país si deja el poder, según lo cita el diario "The Times".
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El destino de Gadafi debe decidirlo el pueblo libio, señaló Hague tras un encuentro con su homólogo francés, Alain Juppé, en Londres. Según "The Times", Hague reconoció así por primera vez que Gadafi podría permanecer en su país.
El primer ministro británico, David Cameron, dijo al inicio de las operaciones de la OTAN en Libia que Gadafi debía dejar el poder y también el país. Sin embargo, ahora Hague señala que ni Reino Unido ni Francia tienen el derecho de fijar el futuro del líder libio, aunque considera que lo mejor sería que se fuera del país.
Gadafi no debe estar nunca más en situación "de amenazar la vida de civiles libios y desestabilizar el país", añadió. Reino Unido apoya una orden de captura de la Corte Internacional de La Haya contra el líder libio.
Por otra parte, la OTAN amenazó con poner en su lista de ataques objetivos teóricamente civiles pero que, en realidad, son utilizados por las tropas de Gadafi, como bases operativas militares.
"Las tropas de Gadafi tienen en estos momentos en su poder instalaciones que empleadas anteriormente con objetivos civiles", comentó el portavoz de la operación aliada en Libia, el comandante canadiense Roland Lavoie.
Según la alianza atlántica, se trata, entre otras, de antiguos establos, dependencias de uso agrícola, depósitos, fábricas o almacenes de víveres. El hecho de que las tropas leales a Gadafi se hayan hecho fuertes en ese tipo de instalaciones, según la OTAN, las convierte en objetivos potenciales de los ataques aéreos en el marco de la operación "Protector Unificado" y, por ende, podrían perder su estatus de "puntos protegidos", del que gozaban hasta ahora.
Esas instalaciones, subrayó Lavoie vía videoconferencia, han perdido "su carácter civil" desde el momento en que son utilizadas por los leales a Gadafi con fines potencialmente ofensivos.