Los "indignados" protestaron en Washington y recibieron un gesto de comprensión de Obama
-
Reino Unido confirmó que "no participará" en el bloqueo del estrecho de Ormuz
-
Elecciones en Perú: cerró una votación marcada por demoras que busca definir a los dos candidatos del balotaje
El movimiento de jóvenes que protestan contra la desigualdad económica en EEUU se concentrarán en la capital del país para hacerse oir por el presidente Obama y el resto de la clases política.
Mientras bandas musicales y oradores ganaban apoyo al asegurar que "la economía es falsa ya que no está basada en la realidad, en la gente", el acampe comenzaba a tomar forma bajo el día soleado.
Gente mayor, jóvenes y familias buscaban su lugar en uno de los laterales de la plaza en medio de las pancartas que pedían "parar la máquina, crear un nuevo mundo" o "dinero para la gente no para las guerras".
Sentado junto a sus amigos, Yotam Sawyer, cosía con paciencia una bandera estadounidense a la pechera de un buzo azul, a la espera de la marcha que pasadas las 15 (16 en Argentina) los llevaría a la Cámara de Comercio, con un paso previo por el Tesoro y la Casa Blanca.
Llegado recién a Washington tras participar el fin de semana de otra manifestación similar en Carolina del Norte, el joven de 19 años explicó su apoyo al movimiento Occupy Wall Street.
"El cambio no es una cosa instantánea y hay que esforzarse para que ocurra", afirmó Sawyer al referirse al movimiento surgido hace casi 3 semanas en Nueva York contra el sistema financiero y la inequidad social.
A unos pasos de allí, Trish Gellager, miembro del movimiento de mujeres a favor de la paz, Code Pink, aseguró que "las guerras ilegales en Irak y Afganistán, junto con la codicia corporativa, son el mismo problema" que aqueja al país.
Por eso, con las demás activistas vestidas integramente de color rosa, aseguran que formarán parte de la acampada hasta que sus reclamos sean oídos.
Con poca presencia policial, el diverso y pacífico evento evitó referirse a un partido político o funcionario en particular, y dirigió en cambio sus reclamos a "ellos": el Congreso y la Casa Blanca.
"Estoy cansado del dinero gastado en la guerra. El país se está cayendo y necesitamos educación, construir puentes y autopistas, hay gente que tiene hambre", explicó Sam Crook, mientras sostenía un cartel que colgando de su cuello preguntaba: "¿Cómo está funcionando para vos esa economía de guerra?".
Para Robyn Wedb, quien decidió dejar por un día su negocio en Baltimore y acompañar el reclamo, "el gobierno es incapaz de proveer soluciones, las corporaciones no están dispuestas a proveer soluciones, por eso es tiempo que nosotros las busquemos", explicó, pidiendo a su vez que "Wall Street deje de jugar con nuestro dinero".
Una hora antes de que comenzara la protesta, el presidente Barack Obama mencionó en conferencia de prensa que estas protestas extendidas a distintos lugares del país son en respuesta a la "frustración" de los manifestantes quienes "están dando voz a una frustración mayor respecto de cómo funciona nuestro sistema financiero".
La ciudadanía "entiende que no todos han estado siguiendo las reglas, que Wall Street es un ejemplo de eso" y en estos días "muchos que están haciendo lo correcto no son recompensados y muchos que no están haciendo lo correcto son recompensados".
Asimismo, el mandatario advirtió que ese descontento "será expresado políticamente en (las elecciones presidenciales de) 2012".
A poco más de un año de los comicios nacionales, el pasado 17 de septiembre un grupo de jóvenes decidió iniciar un campamento en el distrito financiero de Nueva York que, inspirado en la "primavera árabe" y sin líderes concretos ni identificación política, pasó a ser un movimiento masivo y de alcance nacional denominado Occupy Wall Street.
Con el apoyo de los sindicatos, Occupy Wall Street convocó ayer a cerca de 5 mil personas que marcharon en Manhattan por el "99 por ciento que no tolerará más la codicia y corrupción del uno por ciento" más rico del país.




Dejá tu comentario