Los planes de reforma del presidente Nicolas Sarkozy son apoyados por la gran mayoría de los franceses pero chocan con sindicatos dispuestos a mantener sus privilegios. Estos son las principales frentes de conflicto que afronta:
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
JUBILACIONES DE PRIVILEGIO. La huelga nacional del transporte -trenes, colectivos y subterráneos- entra hoy en su octavo día. Sarkozy pretende reformar los « regímenes especiales» de jubilación para equipararlos con el de todos los empleados públicos. La gran mayoría se retira tras 40 años de aportes, contra 37 años y medio de los 500.000 privilegiados, quienes acceden a la jubilación desde los 50 años de edad.
EMPLEADOS PUBLICOS. Ayer se movilizaron masivamente en pos de aumentos salariales y contra la iniciativa del presidente de despedir a hasta 23.000 trabajadores (casi la mitad, docentes) y dejar libres los puestos que dejen quienes se vayan jubilando. Herencia de François Mitterrand, el número de empleados públicos ya supera los 5 millones, un peso enorme para las cuentas públicas.
EDUCACION. Ayer fue el día elegido también por los sindicatos de la educación para hacer paro y movilizarse. Cuestionan un recorte de 11.200 empleos en el plantel nacional de profesores y tratan de frenar una reforma universitaria. El gobierno les ha dado mayor autonomía, pero los gremios temen que la descentralización conduzca a una política de privatizaciones.
MAGISTRATURA. Los jueces pararán el próximo día 29. Pretenden beneficiarse del eventual desgaste que las actuales protestas le provoquen a Sarkozy. El gobierno pretende eliminar 200 de los 473 tribunales que atienden delitos menores. Además, cuestionan la idea de imponer penas de cárcel a los menores reincidentes.
Dejá tu comentario