15 de julio 2003 - 00:00

Lula, ambiguo, ahora insiste con plan de reforma inicial

Brasilia (AFP, EFE) - El presidente brasileño Luiz Inácio Lula Da Silva afirmó desde Londres que debe aprobarse el proyecto de reforma que presentó al Congreso en abril, con lo que echó un balde de agua fría a los miembros de su gobierno, que la semana pasada aceptaron introducir en el texto cambios sugeridos por el presidente del Superior Tribunal Federal (STF, Corte Suprema), Maurício Correa.

«La mejor cosa para el sistema de pensiones brasileño es el proyecto original, tal como el gobierno lo presentó. Por eso queremos preservar el principio fundamental de la propuesta original del gobierno», declaró Lula al servicio portugués de la BBC en Londres, donde participa en la reunión de la tercera vía.

«Si los cambios en la propuesta alteran los objetivos de la reforma, no tiene sentido la reforma», agregó el presidente en referencia al acuerdo alcanzado la semana pasada por algunos ministros de su gobierno y el titular de la corte suprema.

Dicho acuerdo eliminaba los topes y gravámenes a las jubilaciones de estatales más elevadas que preveía el proyecto original, a cambio de un aumento mayor al previsto en la edad de retiro y de la imposición de tiempos mínimos de aportes.

• Descolocados

Lula había entregado personalmente el plan original al Congreso en abril pasado, acompañado por los 27 gobernadores del país, los que ahora se sienten descolocados por los cambios.

El pacto con el STF buscaba inmunizar la reforma de posibles impugnaciones judiciales, algo a lo que los propios magistrados -Correa incluido- se habían mostrado inclinados en virtud de la doctrina de los derechos adquiridos. Caldeando más ese debate,
el presidente del Tribunal Superior Laboral brasileño, Francisco Fausto, acusó ayer a Lula de haber cometido una «estafa electoral» con su plan de reforma.

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