11 de diciembre 2002 - 00:00

Lula: "La reunión con Bush superó mis expectativas"

El presidente electo de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, en su primer encuentro con George W. Bush en la Casa Blanca, solicitó que se mantenga el financiamiento externo para Brasil durante su gobierno y, con dichos y decisiones, confirmó lo que será su estrategia hacia los EE.UU.: satisfacer los requerimientos de Washington en lo interno y confrontar en mate-ria comercial. Así, confirmó que el moderado Antonio Palocci será su ministro de Hacienda y dijo que será duro para negociar el ALCA.

Lula: La reunión con Bush superó mis expectativas
Washington (EFE, Reuters, DPA) - El presidente electo de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, pidió ayer la contribución de EE.UU. para que su país logre superar los problemas financieros tras reunirse, por primera vez, en la Casa Blanca con George W. Bush, en un encuentro que, según el flamante mandatario brasile-ño, «superó las expectativas».

«Bush no sólo fue muy cordial con la delegación, sino que, además, propuso una agenda común entre los dos gobiernos, y a partir de enero, podríamos tener una reunión cumbre involucrando el gobierno estadounidense y el brasile-ño», agregó Lula, quien asumirá la presidencia de su país el 1 de enero.

«Aunque tenemos problemas con el sistema financiero, Estados Unidos podría contribuir para abrir las líneas de crédito a Brasil», dijo Lula. Brasil vio su crédito restringido hace unos meses, por la incertidumbre que generó en los mercados la posibilidad de que Lula ganara los comicios, lo que llevó al real a perder un tercio de su valor.

Lula reiteró, además, sus deseos de fortalecer las relaciones de Brasil, no solamente con EE.UU., sino también con América del Sur. «Las relaciones brasileñas con el mundo tienen que ser más osadas», dijo. Brasil puede «contribuir al desarrollo de América del Sur, para mantenimiento de la paz, para ayudar al combate del narcotráfico, pero, sobre todo, para intentar contribuir en disminuir la miseria en nuestro continente».

En tanto, la visita de Lula ocurre en un momento delicado en las relaciones de Estados Unidos con América latina, donde Brasil constituye el mayor poder económico y político de esa región. Estados Unidos necesita del gigante sudamericano para combatir el narcotráfico, el terrorismo y abrir la región al libre comercio.

En ese sentido, Bush quiere implementar un Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), un ambicioso proyecto para liberar el comercio de bienes y servicios en 34 países del continente americano. Aunque Lula, un socialista que en el pasado ha expresado simpatías por el presidente cubano, Fidel Castro, ha dicho que el proyecto del ALCA forma parte de un plan de Estados Unidos para «anexarse» América latina, recientemente ha moderado sus críticas en contra de la iniciativa. En la última jornada, dijo al respecto que su país será «duro» en el momento de negociar las condiciones del ALCA, pero, una vez que el tratado esté en marcha, «seremos socios leales», prometió.

• Inspiración

Apenas unas horas después de la reunión que mantuvo con Bush, Lula dijo, ante el concurrido salón principal del prestigioso centro de prensa, que la victoria electoral democrática de su Partido de los Trabajadores debe ser «una inspiración» para las demás organizaciones de izquierda en Amé-rica latina.

Brasil, que comparte con EE.UU. la presidencia del ALCA hasta la entrada en vigor del tratado -prevista para enero de 2005-, tiene reservas sobre si el gigante norteamericano abrirá sus fronteras a productos sensibles. El gigante sudamericano quiere aumentar sus exportaciones de cítrico, textiles, acero y azúcar a Estados Unidos, pero esos sectores cuentan con fuertes grupos de intereses que los protegen. Hoy Lula visitará México para estrechar las relaciones entre las dos mayores economías latinoamericanas tanto en el campo comercial como en cuestiones políticas y estratégicas del subcontinente.

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