Manifestantes exigieron en Moscú una "Rusia sin Putin"
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Multitudinaria marcha contra Vladimir Putín en Moscú.
Nemtsov destacó que, "aunque nadie lo creía posible", representantes de la izquierda, los liberales y los nacionalistas llegaron a un acuerdo sobre un paquete de demandas tanto políticas como económicas y sociales. La resolución aprobada en la movilización incluye varias demandas, además de la renuncia de Putin, como la puesta en libertad de todos los presos políticos, la celebración de nuevos comicios presidenciales y parlamentarios y la creación de un mecanismo que garantice su transparencia. Entre las exigencias figuran la de congelar las tarifas de los servicios básicos y el incremento en el presupuesto a la educación y la sanidad.
"A los que conforman esa mayoría todavía silenciosa, todavía timorata, y observan desde la barrera los acontecimientos, quiero decirles que no tengan miedo. No hay nada que temer: ser persona no es difícil; ser nadie es mucho peor", dijo el escritor Dmitri Bykov, otro de los oradores.
Guennadi Gudkov, dirigente de partido socialdemócrata Rusia Justa, privado ayer de su cargo de diputado por la mayoría parlamentaria oficialista sin mediar decisión judicial, llamó a los ciudadanos a continuar las acciones de protesta. "Sólo con acciones de protesta se podrá obligar a las autoridades a realizar concesiones políticas importantes", dijo el exlegislador.
La "Marcha de Millones" de hoy ha sido la primera movilización opositora desde el 12 de junio, que también congregó a decenas de miles de personas en la capital rusa.
Manifestaciones opositoras tuvieron lugar en cerca de cincuenta ciudades rusas, pero sin alcanzar el carácter masivo de la de Moscú, que tiene autorización del Ayuntamiento de la capital, aunque sólo hasta las 22:00 horas. La policía advirtió de que después de esa hora los manifestantes deberán despejar las avenidas, ya que de lo contrario incurrirían en una infracción con todas las consecuencias que ello implica.
Entretanto, Dmitri Peskov, portavoz de Vladimir Putín, declaró a la agencia oficial Interfax que el mandatario no ha tenido tiempo para estar al tanto de la marcha opositora, pues se encuentra trabajando en el balneario de Sochi, donde mantiene conversaciones con su homólogo bielorruso, Alexandr Lukashenko.




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