14 de marzo 2006 - 00:00

Más choques y desafíos a ley laboral francesa

Policías y estudiantes radicalizados volvieron a chocar ayer a las puertas de la Sorbona, en París. El gobierno busca reformar las rígidas leyes laborales francesas para reducir el desempleo.
Policías y estudiantes radicalizados volvieron a chocar ayer a las puertas de la Sorbona, en París. El gobierno busca reformar las rígidas leyes laborales francesas para reducir el desempleo.
París (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Estudiantes y sindicatos franceses prometieron ayer continuar presionando con protestas masivas contra la ley laboral para jóvenes, rechazando la oferta de negociar del primer ministro Dominique de Villepin.

La policía y los manifestantes protagonizaron un breve enfrentamiento cerca de la Universidad de la Sorbona en París, que permanece cerrada, donde los oficiales ingresaron a la fuerza para poner fin a una ocupación universitaria que no se había visto desde la famosa revuelta de 1968. La policía acordonó la prestigiosa institución, al tiempo que cientos de estudiantes reunidos en el lugar cantaban «¡Cancelá, cancelá, cancelá el CPE!».

«Es un gran chiste,» dijo de la oferta de Villepin Elise Jullien, una estudiante de literatura de 19 años. La joven prometió continuar con las protestas que afectaron a la mitad de las 80 facultades de Francia. «Esta no es una protesta contra el CPE, sino una protesta contra el modo en que este gobierno funciona, que es totalitario», exageró junto al edificio de la Sorbona, en el centro de París.

• Presiones

También hubo referencias a la policía, que en la noche del viernes al sábado desalojó con gases lacrimógenos la universidad, que ocupaban 400 estudiantes hacía tres días contra la iniciativa, destinada a reducir el desempleo flexibilizando las normas laborales.

Las presiones al gobierno no cederán. Fueron convocadas más protestas nacionales para hoy, el jueves y el sábado y los legisladores de izquierda indicaron que desafiarían al CPE en la corte más alta del país, el Consejo Constitucional.

Villepin concibió su contrato laboral para jóvenes para ayudar a reducir el agudo desempleo juvenil, que actualmente llega a 23%. La medida permitiría a las firmas contratar a personas menores de 26 años por un período de dos años antes de ofrecerles un trabajo permanente. Villepin afirma que el CPE estimulará a las empresas a contratar a jóvenes y sus oponentes señalan que será más fácil que éstos sean despedidos sin justificación.

Las manifestaciones iniciales habían obtenido un modesto apoyo, provocando que Villepin forzara la aprobación de la medida en el Parlamento, evitando que sus oponentes aplicaran tácticas de obstrucción.

• Protestas

Sin embargo, la estrategia, que se suma al anuncio del incremento del desempleo, provocó la ira de la izquierda política y sindical y más de un millón de personas tomaron las calles la semana pasada en protestas que se registraron en todo el país.

Villepin también pareció aislado en el seno de su partido, la Unión para un Movimiento Popular (UMP), donde muchos diputados están descontentos con su decisión de llevar el plan al Parlamento, haciendo caso omiso del consejo de sus ministros y sin consultar a los sindicatos. Por su parte, el colectivo «Stop CPE», que integran una veintena de sindicatos y organizaciones estudiantiles, envió una carta abierta al presidente,
Jacques Chirac, que por el momento guarda silencio sobre el tema.

En el texto denunciaron la «obstinación y la arrogancia» del primer ministro, además de calificar al CPE de «realmente discriminatorio hacia las jóvenes». «Las críticas y los juicios severos contra el CPE no provienen sólo de los jóvenes y sindicatos. Algunos miembros de la mayoría y jefes de empresas expresaron sus reservas sobre la filosofía y consecuencias del CPE», agregó el colectivo.

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