Rio de Janeiro (EFE, ANSA) - El brasileño Luciano Barbosa da Silva, acusado de dirigir una banda de drogas que opera en la favela carioca Rocinha, escenario de violentos sucesos en los últimos días, fue abatido ayer a balazos por la policía, informaron fuentes oficiales.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El «capo», conocido como «Lulú», que había sembrado el terror en esa barriada de la zona sur de Rio de Janeiro, fue sorprendido junto con un cómplice en una zona boscosa vecina a la favela, que desde el pasado lunes ha sido ocupada por más de un millar de policías.
El coronel Jorge Braga, a cargo de las operaciones policiales en esa barriada, dijo que «Lulú» y su compañero intentaron resistirse al arresto, dispararon contra los policías que los descubrieron y fueron abatidos en un enfrentamiento. En su escondite, los narcotraficantes guardaban dos fusiles de uso exclusivo de las fuerzas armadas, dos pistolas y municiones, indicó Braga.
La violencia que desató la pugna entre la banda de «Lulú» y otra rival por los puntos de ventas de drogas en la Rocinha y en otra favela vecina ha causado doce muertes desde el pasado viernes. A raíz de esos hechos, las autoridades están analizando la posibilidad de encargar a las fuerzas armadas la vigilancia de la ciudad, lo que motivó ayer varias reuniones entre funcionarios nacionales y estaduales para dirimir diferencias en torno de esa iniciativa. El secretario de Seguridad de Rio, Anthony Garotinho, se reunió ayer en Brasilia con el ministro de Justicia, Marcio Bastos, a quien le entregó el documento oficial pidiendo apoyo de las fuerzas armadas para combatir el narcotráfico en la ciudad. La decisión final para adoptar esta medida la tomará el propio presidente Luiz Inácio Lula Da Silva.
Aunque en su pedido, Garotinho (del Partido Movimiento Democrático Brasileño) explica que «el gobierno del Estado estima necesaria una cantidad mínima de cuatro mil hombres», poco después de entregarlo a Bastos el titular de Seguridad aseguró a la prensa que «la situación está bajo control» y que «no es necesario el envío de las tropas».
Dejá tu comentario