Máxima se convirtió en futura reina de Holanda
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«Espero que usted ame este pequeño y húmedo país así como ama a su tierra», dijo Cohen, quien dio la bienvenida a la pareja hablando tanto en castellano como en inglés.
• Felicidad real
Quien se veía muy feliz era la reina Beatriz, vestida con un impecable violeta oscuro, el mismo color elegido por muchas de las damas presentes en los actos, y a su lado el marido Klaus, que está desde hace años muy enfermo.
Mientras salían de la iglesia, los recién casados tuvieron un gesto de respeto hacia la reina, ante la cual inclinaron ligeramente sus cabezas. Beatriz respondió con una amplia sonrisa y dijo «mooi», que en holandés significa «lindo».
Las homilías del rito protestante reformado estuvieron a cargo del padre argentino Rafael Braun y del reverendo Dominee Terlinden, quien leyó algunos versículos de la Biblia.
«Tu pueblo será el mío», «tu Dios será el mío» y «quiero ser sepultada donde tu morirás y sólo la muerte me separara de ti», fueron los textos bíblicos leídos.
Según lo previsto, no estuvieron en la ceremonia la madre y el padre de Máxima, Jorge Zorreguieta, quien fue ministro de Agricultura de la Junta Militar de Jorge Rafael Videla.
El acto religioso se cerró con las notas de «Adiós Nonino», uno de los tangos más conocidos de Piazzolla, cuya melodía fue atentamente seguida por los numerosos VIP presentes, como el príncipe Carlos de Inglaterra; el secretario general de la ONU, Kofi Annan; el ex presidente sudafricano Nelson Mandela y, por supuesto, el premier holandés, Wim Kok.
Ya convertidos en marido y mujer, bajo un sol radiante, los novios dieron un paseo en la carroza real por las principales calles de Amsterdam, donde los esperaban entre 60 mil y 80 mil ciudadanos, cifra muy inferior a la que habían previsto las autoridades.
A lo largo del paseo en carroza y entre las ovaciones de alegría, pudieron escucharse «cacerolazos» al estilo argentino para protestar por el pasado político del padre de Máxima, desde ahora princesa de los Países Bajos, princesa de Orange-Nassau y señora de Amsberg.
Cuando Guillermo sea coronado rey, el gobierno de turno deberá decidir si Máxima adquiere el título de reina, privilegio que no han tenido los consortes de las soberanas en las últimas generaciones.




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